La cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión – el poder Legislativo –aprobó por mayoría de votos, reformas a la Ley General Para Prevenir y sancionar los Delitos en Materia de Secuestros, que establecen  cadena perpetua a quien –quienes – priven de la vida a su víctima durante su cautiverio.

Con 301 votos a favor, 12 en contra y 5 abstenciones – 318, de un total de 500 (¿En dónde estarían los restantes 182 diputados faltantes?), los diputados aprobaron los cambios a la llamada Ley Antisecuestro, que en sus artículos diez y once incorporan la cadena perpetua como máxima sanción.

De acuerdo con los cambios, en el caso de que  el, o los, victimarios ejerzan actos de tortura o violencia sexual en contra de sus víctimas, se les impondrá una pena de 35 años, a cadena perpetua, y una multa  económica de entre seis mil y nueve mil días de salario mínimo. La misma pena podría aplicarse si la víctima llegara a fallecer durante o después de su secuestro, ya sea por alguna alteración de su salud ocasionada por la  privación ilegal  de su libertad o por enfermedad previa que no haya  sido atendida adecuadamente por los autores o partícipes del delito. Además se prevé una pena de 40 años hasta cadena perpetua y una multa de diez mil a doce mil días de salario mínimo de multa contra los autores o partícipes del secuestro en el que priven de la vida a las víctimas.

Nuestros llamados líderes sociales – representantes populares y titulares del poder Ejecutivo en tres niveles de gobierno – no entienden que los delincuentes no reflexionan sobre las consecuencias de los actos que realizarán; les importa un bledo y un cacahuate serenado y lo mismo sucede con la cadena perpetua y la pena de muertes.

Lo que piensan es en lo que conseguirán; las penas sabe y así está demostrado,  es que o no lo detienen  – más del 85% de los delitos no se investigan ni rutinaria ni científicamente – si detienen a los delincuentes es pura casualidad en la inmensa mayoría de los hechos delictivos -  o si lo detienen con una lana integran mal el expediente y con un tecnicismo lo dejarán libre; el mayor problema de nuestras acciones de justicia es LA IMPUNIDAD.

Y la mayor causal de los actos delictivos, el caldo de cultivo de ellos, son la pobreza y la mala educación y la incultura.

Cuando nuestra  y las instituciones procuradoras y administradoras de justicia,   la sociedad y  nuestros líderes sociales= políticos resuelvan mayoritariamente, lo de la impunidad y realmente vivamos en un estado de Derecho y  se tengan más y mejores niveles de educación y escolaridad y cultura, entonces podremos aspirar  a una vida en convivencia más tranquila y productiva y seremos una sociedad sin miedo.

Las iniciativas como la que se autorizó, sirven, pero no son la solución.  Â