La economÃa mundial vive en un cÃrculo crÃtico producto de la especulación financiera, los compromisos polÃticos de cada nación, el férreo, rÃgido monopolios de acceso al poder ejercido por los partidos polÃticos, la carencia partidista nacional de planificar en función de los ingresos seguros, reales, el otorgamiento – por las razones que sean -, de mayores salarios, más altas y fuertes prestaciones y gratificaciones a las altas burocracia nacionales, rigidez de los salarios mÃnimos, inequitativa distribución de la riqueza que no se ha podido revertir y que sà contribuye a ampliación y profundización de la brecha entre pobres y ricos y mayor concentración de ingresos a los Estados, empobreciendo a las clases Media y Baja, que no se traducen en más y mejores servicios, de inversión en el hombre y en infraestructura rural y urbana. Curiosamente, a pesar de los mayores ingresos de los Estados, por el crecimiento de su plantilla administrativa-laboral, los altÃsimos salarios y prestaciones a la alta burocracia en cada Estado – en sus respectivos niveles de gobierno -, por los compromisos polÃtico sociales y pro su cultura polÃtica, en este momento las llamadas economÃas lÃderes están en crisis, en el umbral de la insolvencia, virtualmente, en realidad.
Estos son, mayoritariamente, los indicadores económico-sociales que caracterizan a nuestra sociedad de hoy, y de mañana, de siempre. Y dentro de algún punto del cÃrculo estamos para continuar en otro y luego en otro, pero nada más le damos vuelta a los puntos de la circunferencia. Por supuesto que siempre hay ganadores, y perdedores en estos tiempos de crisis: los prestamistas, los especuladores invariablemente ganan. Perdedores, siempre, siempre, el pueblo: De las Clases Media para abajo; los verdaderamente ricos no pierden. Dinero protege al dinero.
En este momento todas las economÃas lÃderes mundiales están en crisis: Estados Unidos debe tres veces su presupuesto Federal; el Estado prestó dinero a sus empresas emblemáticas de la Libre Empresa y a sus principales bancos nacionales, compañÃas de seguros e hipotecarias gigantescas, aparte tiene un déficit fiscal que no sabe cómo pararlo, pero su economÃa sigue…. pidiendo prestado para pagar sus programas de gobierno, su burocracia,  los intereses … y sin embargo …se mueve … está viva. En Europa, el bloque económico integrado por 27 naciones, que disputa con los Estados Unidos y con los dragones orientales – China –principalmente – Japón, Singapur, Indonesia, Singapur – con patentes o inglesas o norteamericanas – el protagonismo polÃtico mundial está en crisis: casi un 30% de sus naciones miembros tiene problemas de liquidez :Inglaterra – fue la primera, con la quiebra de sus aseguradoras y bancos súper gigantes -, Grecia, Portugal, Irlanda, España, Italia, los PaÃses Bajos – Estonia, Lituania y Letonia - y, recientemente, Alemania tienen deudas soberanas muy crecidas y dado el entrelazamiento de las economÃas y de los recursos que se les prestan para salir de sus necesidades financieras, todas la economÃa mundial está entrampada y quienes ganan son los especuladores.
Estos escenarios han puesto en entredicho la funcionalidad de las instituciones financieras multilaterales, peo si bien sus recetas, desde sus fundaciones, son las mismas para todos los paÃses: sacan al enfermo de la situación de angustia – virtual – mas no lo curan definitivamente porque la real solución está en cada uno de los paÃses y en el control de la especulación: control presupuestal: NO GASTAR MÃS DE LO QUE INGRESA. RACIONALIZAR EL GASTO, CONTROLAR LOS EGRESOS.   Â






















