Hoy, sábado 15 de mayo, en el conmemorativo cívico nacional se festeja el Día del Maestro.
En toda la geografía nacional, de península a península, del Golfo al Pacífico y de frontera a frontera, en todas las aulas, desde las más modestas, hasta las más encumbradas, debe festejarse y reconocerse el papel, el rol y la función que realiza el Maestro, en este caso, el Maestro mexicano. El desarrollo del país está unido indisolublemente al papel y a la función del Maestro.
Desarrollo nacional, transformación social pasan necesariamente por la escuela, por la universidad, por los centros educativos.
En sociedades como la nuestra, la Educación y los servicios educativos, como derecho Social e individual, están plenamente justificados que los cubra y satisfaga el Estado. A través de la Historia nacional se puede ver y demostrar los perjuicios de la manipulación de las mentes de los seres humanos; disturbios sociales que dificultaron nuestro desarrollo – individual y social – por una idea dogmática, lo que determinó, en muchos casos, la desunión y la confrontación entre hermanos y, lamentablemente, la pérdida de más de la mitad de nuestro territorio nacional.
Los diversos constituyentes nacionales, a partir de 1856, fueron congruentes con las circunstancias y establecieron cualidades de nuestra Educación y sistema educativo: Laica, científica y vinculada al avance de la ciencia, arma contra los fanatismos y motor del desarrollo social, del cambio, transformación y evolución del país.
Los constituyentes nacionales, a partir de la constitución de 1917 establecieron las cualidades definitivas de la educación mexicana, pero es hasta la gran reforma constitucional de 1944 que se definió a nuestra educación nacional como derecho social y como motor del desarrollo mexicano.
En su enunciado, sus párrafos, fracciones e incisos están las características definitivas – que posteriores reforma únicamente han maquillado – de la Educación mexicana: Derecho individual y social, general obligatoria, laica, gratuita, científica, basada en el desarrollo de la ciencia, y herramienta contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, fanatismos y prejuicios y, fundamentalmente, su criterio democrático la establece como herramienta esencial para el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo.
Es lamentable que en nuestro país se esté distorsionando el perfil profesional del Maestro y la inmensa mayoría le concedan más importancia a la cuestión salarial que a el área profesional, de su formación, actualización, mejoramiento y superación profesionales. Hoy, debe reconocerse el papel del maestro – de todos – pues todos son necesarios. Ellos los maestros son los responsables de la transformación de la sociedad y del país.
Felicidades Maestro de México. Disfruten su día, con o sin merecimientos























