Cuando el partido Acción Nacional era oposición – central y Federalmente hace once años -   una de sus principales banderas de lucha  fue acusar al partido revolucionario institucional – PRI – ser un partido gobierno y agencia de colocaciones para sus compromisos político-partidistas. Señalaba con los índices de sus manos cuántos y quiénes salían del gabinete Federal o estatal, para participar en los procesos electorales por las representaciones populares al H. Poder Legislativo – federal o estatal: Senadores de la República y/o diputados federales – o a la inversa, los que terminaban sus periodo de representación en las cámaras y deseaban participar  por las gubernaturas o presidencias municipales.

Bueno, pues eso cambió al llegar al Supremo Poder.


Ahora hace exactamente lo mismo: salen o entran a los gabinetes -según el nivel del gobierno – para buscar los puestos de representación popular o, al revés, dejan el gabinete para buscar o la presidencia de la República, o las representaciones populares y la realidad ahí está y es inocultable. Los precandidatos panistas salieron del gabinete presidencial, federal y en los cinco años de esta administración varios miembros del gabinete han salido para participar en las elecciones federales intermedias del gabinete o para buscar las gubernaturas.  

El pasado miércoles, el presidente de la República hizo movimientos en su gabinete, pero no lo realizó para eficientar la administración: Lo realizó para que esos personajes participen en las acciones de los procesos electorales como precandidatos y en su caso candidatos panistas a las gubernaturas y/o representaciones  de las dos cámaras del H. poder Legislativo: cámara de Diputados – cámara baja – y cámara de Senadores – Cámara Alta -.

A punto de cumplirse los plazos electorales, sin ninguna sorpresa porque ya se esperaban, el presidente de la República aceptó las renuncias del Javier Lozano Alarcón, como secretario de Trabajo y Previsión Social; de Salvador Vega Casillas, de la Función Pública y de Rogelio Gil Zuarth, como su secretario Particular. Los sustitutos fueron Rosalinda Vélez Juárez, Rafael Morgan Ríos y a José Guadalupe Tarsicio Rodríguez Martínez, como secretarios de Trabajo, de la Función Pública y secretario Particular, respectivamente.

No se ha realizado, ni se harán evaluaciones de las funciones realizadas por los ahora precandidatos del PAN al H. Congreso de la Unión, porque, finalmente, ¿para qué servirían? NI Javier Lozano ni Salvador Vega Casillas pudieron resolver el eje de sus responsabilidades: el salario, mejorar la previsión social y las condiciones laborales  de los trabajadores del país; Vega Casillas no llevó a juicio, a prisión a ningún tiburón; Gil Zuarth estuvo poco tiempo en esa posición (La secretaría Particular ha sido muy movida en el sexenio). Y el único que podría evaluarlo sería el presidente de la República y jamás lo0 hará.

Así que el presidente de la República movió la canasta con sus hombres de  su  primer círculo para ¿eficientar su año final? … NO…¡Para premiarlos! LO que desde una óptica está bien, pero desde la óptica nacional y de congruencia política e ideológica, es un error.