POLÍTICA PÚBLICA EN MATERIA DE ENERGÍA ELÉCTRICA … ¡HACIA EL PASADO!
Siempre se nos ha dicho y hasta explicado con manzanas y guayabas que en materia de energéticos nuestro país es autosuficiente, pero, sin mayores explicaciones en este primer tercio y ya casi mitad del sexenio de la Esperanza, se ha mostrado que no es así y aunque no es motivo de estas líneas, no se ha podido ni informar, ni demostrar ni justificar fehacientemente la razón por la que las dos paraestatales más importantes del país – PEMEX y CFE – son pozos de constantes pérdidas de recursos financieros, presupuestales o presupuestarios.
No tocaremos a PEMEX, pero se acerca aniversario más y veremos.
Recientemente, la zona norte y noreste del país sufrió un apagón que perjudicó, poblacional y geográficamente a más de 26 millones de mexicanos, residentes, preferentemente en el norte y noreste del país, lo anterior sin contar las pérdidas en el sector productivo, pues se colapsaron eslabones y plataformas de producción industrial, comercial y de servicios en circunstancias en que nuestra economía se está reactivando…Lo curioso es que se trató de justificar con documentación falsa, con textos falsos y con hechos generadores del evento casuales, como ¡la quema de pastizales! No hubo mayor información, ni investigación, ni… ¡Nada!
Al inicio de la segunda semana quincena de este finisecular febrero también sucedieron eventos de cortes de energía, mas ahora ser programaron y se informaron en dónde y a qué horas y se trataron de justificar – y hasta la fecha no ha habido mayor información ni creíble ni confiable y sí pura especulación: por las nevadas en el este de Estados Unidos, los ductos por los cuales se envían los volúmenes de gas ¡se congelaron! Para evitar su colapso, se cerraron las válvulas y no se mandó el gas, pues dependemos de las plantas extractoras y tratadoras del combustible gaseoso texanas para tener ese energético.
Y, finalmente, el presidente de la República recomendó que, al atardecer, en las llamadas horas pico – d e las 18 a las 23 horas -, ¡Se ahorre energía y no se enciendan los focos, ni se usen aparatos eléctricos para ahorrar gas! Y HABRÁ APAGONES TEMPORALES PROGRAMADOS, DE 30 MINUTOS, A TODO LO LARGO Y ANCHO DEL TERRITORIO NACIONAL.
Aparte del costosísimo efecto en la producción de bienes y servicios – industria automovilística, alimenticia, de construcción, refresquera-edulcorantes-saborizantes, accesorios domésticos-línea Blanca, alcohólica, etc. – y del uso doméstico, lo que se evidencia es que nuestra industria eléctrica carece de eso que se llama política pública en materia de energéticos y que lo que se muestra es una completa anarquía y catástrofe.
Y la condición actual de la industria eléctrica nacional parece no importarle a nadie en esta administración federal y curiosamente, ahora que se está pro autorizar una nueva reforma o contra reforma eléctrica, cuyo centro son las palabras presidenciales muy recientes, por cierto.























