Cuando aparezca este comentario, adelantado por razones de fin de año, el nuevo Gobierno español, encabezado por el Presidente Rajoy, habrá anunciado los primeros recortes presupuestarios con el fin de reducir el déficit presupuestario. De hecho ya ha mencionado Montoro, el nuevo Ministro de Finanzas, que los dos primeros trimestres serán de decrecimiento, esto es formalmente ha dicho a los españoles que habrá recesión y con ello lo que esto significa en materia de desempleo y reducción del poder adquisitivo del salario. Congelación del empleo pública y pactos de austeridad con las comunidades autónomas.
La economÃa hizo caer al PSOE de Zapatero y les propinó un histórica derrota electoral, recordemos las huelgas generales, el conflicto por el incremento de la edad de jubilación a 67 años y las cifras de desempleo creciente. Aunque los socialistas nunca reconocieron la crisis, se mostraron siempre con un discurso optimista, al estilo mexicano, pero la realidad los rebasó y sus problemas causaron preocupación en Europa, sólo que la tragedia griega, los problemas de Portugal y las veleidades italianas, le quitaron reflectores. Pero los ciudadanos españoles si la han sentido y no la soportaron. La crisis los alcanzo y le retiraron su apoyo al PSOE, apostando al PP, pensando en un cambio de dirección, pero es claro que no lo habrá y que la actual Administración será más severa en el Programa de Ajuste.
Desde el dÃa de su toma de posesión, Rajoy habló de los recortes: “tendremos que reducir en 16.500 millones de euros el desfase entre ingresos y gastos. Ese es nuestro compromiso: 16.500 millones de reducción de déficit en 2012… tampoco podemos descartar la necesidad de adoptar en el futuro nuevas medidas en el ámbito presupuestarioâ€
Habla de que ese serÃa el ajuste si el déficit es de 6 %, pero si fuera de7 % serÃan 10 mil millones más. Su meta de déficit es de 4 %, aunque la UE ya fijó como deseable un 5 %.
Sólo observemos lo que va a pasar con el empleo público, con el incremento ya anunciado de las tarifas eléctricas y la reducción de los salarios. Sin contar por supuesto los terribles problemas en el financiamiento autonómico y los conflictos en ese sentido con Cataluña.
El Presidente será el responsable de la economÃa y asume la responsabilidad total sobre la misma, al desaparecer la Vicepresidencia Económica y dividir fuerzas entre los ministrps de EconomÃa y Competitividad y el de Hacienda y Administraciones Públicas.
El Decreto lanzará un mensaje polÃtico muy claro: empiezan los recortes y los ajustes. Su objetivo es la reforma laboral, y para ello puso como lÃmite a la organización patronal y a los sindicatos para negociar, el 15 de enero. “El objetivo del Ejecutivo, no expresado abiertamente pero sà en privado, es el de lograr rebajar o contener los salarios para mejorar la competitividad. Es un punto relativamente claro en el programa electoral del PP cuando se habla de la reforma de la negociación colectiva. Y quedó aún más en evidencia en la carta que envió el Ejecutivo a los sindicatos†(EL PAIS. 29.12.2011).
“El texto, en el que se les anuncia la intención de congelar el salario mÃnimo interprofesional en 2012, lo argumenta diciendo que “Ante el difÃcil contexto económico actual es necesario adoptar una polÃtica salarial que obedezca al objetivo prioritario de la recuperación y la creación de empleoâ€. Esto es, el Ejecutivo español argumenta que la reducción salarial real, facilitará la creación de empleos, como señaló Rajoy en su Programa Electoral.
Eso es en España, pero nosotros con otro lenguaje y estilo no cantamos mal las rancheras.
*Economista, profesor de Finanzas Estatales en la UNAM. Ha sido Presidente del Colegio Nacional de Economistas.
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