Todo el mundo, el país, nuestro estado y nuestra sociedad,  entró, entraron, entramos  ya en el año nuevo 2012 y en un entorno cercano, mediato y lejano, lo que necesitamos es certidumbre, legalidad, trabajo y buen nivel de vida.

El desempleo es creciente, los jóvenes que están sin trabajo y sin estudiar en centros de formación académica, laboral y ocupacional es dos veces mayor a los que estudian y trabajan; lo más grave es que son puntos de una circunferencia, de un círculo que debe terminarse o cortarse, en algún punto porque estos jóvenes son el caldo de cultivo y los elementos que podrían enrolarse en la llamada delincuencia organizada, pues si no tiene futuro laboral, ni académico, ni formativo y ocupacional, ni se tiene mayores seguridades para migrar y encontrar trabajo, lo más atractivo, llamativo, y casi seguro, es ser parte de las bandas delictivas menores o de los carteles. Y esto debe atenderse ya, porque si no el futuro, como sociedad, se nos echará encima.


Económicamente, la situación está sumamente controlada: la macroeconomía, la internacional y la nacional, pero la que es factor de poder tiene todo el control y rígidamente impide  cualquier movimiento en la microeconomía laboral y la planta laboral está muy controlada por los sindicatos. El salario alcanza para subsistir y no morirse de hambre, pero para seguir produciendo y trabajando porque ¿si no lo hace, de qué vivirán? (Particularmente se mostró en el caso de la insolvencia para pagar los salarios de la planta laboral de los trabajadores del estado, salvo el sindicato de pensiones civiles, ningún otro sindicato de empleados estatales, hizo algo en beneficio de sus afiliados.  El,  supuestamente más combativo, la sección XVIII de la CNTE, la de Jorge Cázares, ni un dedo movió lo que indica, una vez más que esa organización es una herramienta de gobierno en turno).

En las cuestiones políticas, lo que la sociedad requiere es certeza: En el valor y peso de su voto   y certeza jurídica  y eso es  lo que menos tiene, si hacemos caso de los últimos sucesos político-electorales.

Sin embargo llegamos, y avanzamos ya, a un año nuevo que, como todos los anteriores, está lleno de esperanza y cada día último la renovamos.

Y este parece que será el distintivo de este año: Esperanza.

Tendremos 365 noches par  soñar una sociedad nacional y local mejor y 365 días para trabajar en su materialización.

Felicidades …por un mejor año en todo sentido …para todos.