Ojalá me fuera dado el don de conocer el futuro  para ver y saber lo que pasará en estos 40 días, pero no es posible y solo puedo especular en lo que podría ser y, siendo así y  dado que estos días políticos están empantanados, no hay nada escrito  y todo es posible, pero, finalmente, no pasará nada: La sociedad está en una tensa  calma chicha, completamente impasible, mas  bajo esta delgadísima tensión superficial está la incertidumbre  y lo inédito, según los analistas políticos de todo tipo y color.
Anulada la elección municipal  de la capital del estado, está, no únicamente el morbo, también la confianza y el desconcierto, sobre la decisión del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán respecto a la elección a gobernador: Este es el eje sobre el que gira toda la administración y la política michoacanas.

¿Serán  indicadoras las palabras de Jaime del Río, titular del máximo órgano jurídico electoral estatal?: “… Son ocho los principales elementos presentados por ambos partidos  – PAN y PRD – que piden anular la elección, entre ellos  la tarjeta <la eFectiva>, inequidad en la publicidad en radio y televisión, violación al principio de separación Iglesia-Estado y propaganda negra, asimismo, violación a la libertad del sufragio el día de la elección, rebase en el tope de gastos de campaña, intervención de funcionarios del ayuntamiento de Morelia en favor del PRI, el cierre de campaña transmitido por CB Televisión y de manera destacada la intervención de la delincuencia organizada, al igual que <los famosos calzoncillos del boxeador con el logo del PRI> … El Tribunal ha estado estudiando cada una de las impugnaciones para gobernador y actualmente hay un avance importante, por lo que ya se tienen identificados dichos agravios … El recurso de inconformidad sobre la delincuencia organizada lo hacen valer ambos partidos políticos,  el PAN y el PRI,  y puede ser un criterio que se vincule  en cuanto a lo presentado por cada instituto político, pero no necesariamente tendrá que ser así, pues cada caso es distinto y al existir hechos y particularidades no necesariamente tendrían que llevarse a una misma consecuencia jurídica … Cada asunto es diferente y si bien pueden tratarse de los mismos hechos, primero se deberán analizar si están las mismas pruebas y a partir de ahí puede haber un criterio no necesariamente coincidente …  Es un concepto muy respetable, necesariamente este Tribunal tendría que a coger el criterio, pero primero vamos a analizar cada resolución con las pruebas que existan”.
¿Usted le entendió?
En estas palabras está anunciada la línea, el criterio de la Gran Decisión, que  o sentará precedente en nuestro estado, optando por el “mal menor” o confirmará lo establecido y todo seguirá el cauce esperado: (la resolución del Poncio Pilato mexicano, Leonel Castillo): Se violó la ley, pero no fue determinante en el resultado de la elección para gobernador (Como aquella  vieja sentencia popular: La violó, pero nada más tantito … ¡Fue con la pura  puntita!).
En su caso, se mostrará, una vez más lo elegible, y selectiva, de la justicia electoral mexicana y  las diferentes varas para medir su  impartición, indicadoras de la frivolidad de nuestras instituciones ciudadanizadas, dándole la razón a Andrés Manuel López Obrador: ¡Al Diablo las instituciones!  
Solo queda el axioma de los planificadores: “Prepárate lo mejor. Espera lo peor”.  
Lo cierto es que nuestras instituciones jurídicas transitan por terreno pantanoso y  en el umbral de la incertidumbre.
¡Dios nos salve de las próximas 24 horas!  
Entrando en el terreno de las dudas e interrogaciones, leyendo la prensa de este día, llamó mi atención  la colaboración de Juan Federico Arriola, publicada en EL FINANCIERO, en su edición del 5 del presente. Entre saco algunos párrafos de ella:
“2012 es un año  más enigmático de lo que fue 2010. En este año no jugamos en futuro de la democracia. En menos de seis meses el pueblo de México – el 1  de julio de 2012 – decidirá quiénes serán los próximos legisladores federales y el siguiente presidente de la República. La próxima legislatura comenzará el 1 de septiembre y el sexenio presidencial empezará el 1 de diciembre”.
“¿Habrá irregularidades  en los comicios? ¿Disminuirá o aumentará el abstencionismo? ¿Los partidos políticos se atreverán a proponer  a sujetos reciclados para  la siguiente legislatura? ¿Cuántos políticos  fracasados y fallidos de todos los signos se arroparán con fuero constitucional y continuarán con sus desastres desde sus curules?”
“No quiero que la violencia se apodere del país y que la criminalidad irrumpa antes, durante y después de las elecciones federales. Aunque no tenga simpatía por algunos  precandidatos, no le deseo a ninguno de ellos que sufra algún atentado”.
“La democracia es incertidumbre y el hecho de que no  podamos adivinar quién será el siguiente titular del poder Ejecutivo y cómo se conformarán las cámaras legislativas es gratificante … La democracia no tiene que ser cara para ser eficiente … ¿Es posible que se gasten miles de millones de pesos en una contienda electoral, cuando hay necesidades superiores … Las personas desempleadas, los niños, y los jóvenes que no tiene escuela, los indígenas que no tienen lo necesario para soportar el frío invernal merecen un futuro mejor…No quiero para México más demagogia, perduración de liderazgos sindicales corruptos, políticos reciclados en cargos legislativos y la continuidad en algunos casos de impunidad”.
“Pero la incertidumbre que nos taladra es la relativa al comportamiento de nuestra economía, de suyo dependiente de la estadounidense. No es menor la incertidumbre la que produce la delincuencia. ¿Está preparado el Estado mexicano en su conjunto para repeler cualquier agresión seria de la criminalidad organizada?
Esa es la incertidumbre macro y nosotros, aquí en Michoacán, disfrutamos la incertidumbre micro, más cercanamente. Â