Este martes, se escribirá la historia en Estados Unidos, nuestro vecino y socio comercial: s estarán realizando sus elecciones constitucionales y aproximadamente 150 millones de electores definirán a quién desean como presidente de la República entre los dos grandes partidos nacionales.
Los partidos nacionales y sus candidatos son el Republicano, con Donald Trump, quien busca ser relecto, acompañándolo en la fórmula Mike Pence, como vice presidente y el Demócrata, con Joe Biden, ex vicepresidente con Barack Obama, proponiendo como vice presidente a Kamala Harris, de ascendencia jamaiquina e hindú.
Lo anterior, sin omitir que, en varios estados de la Unión Americana, habrá elecciones para renovar sus autoridades estatales y condados, y representantes populares a sus respectivos congresos y Senados estatales, si los tienen.
Hoy, para sus formatos, tradiciones y prácticas político-partidistas-electorales, es un gran día para la democracia, curiosamente es la democracia contemporánea más longeva del mundo.
¿Quién ganará?
Hasta el momento y dado que su constitución Federal, y encaje legal – nacional y estatal – se lo permiten, ya han votado, anticipadamente y por correo, cerca de 90 millones de electores.
Las Casas de Apuestas, que en muy pocas ocasiones se equivocan, vaticinan como triunfador a la fórmula demócrata -Joe Biden-Kamala Harris. La diferencia es de dos dígitos, escenario muy diferente a cuando en el proceso de 2016, el cierre republicano rompió todos los pronósticos y su victoria se definió de un día para otro: la diferencia entre Hilary Clinton y Trump era centesimal. Ahora es de casi 14 puntos porcentuales…muy difícil de superar. Téngase en cuenta que el sistema electoral de Estados Unidos es indirecto. Lo anterior quiere decir que generalmente triunfa el candidato que supera los 270 votos electorales, no la cantidad neta de votos nacionales. Cada estado de la Unión Americana, por su población total, tiene un peso electoral en el Colegio Electoral, cuyo peso total es de 538 votos. Estados como Texas, California, Florida, Pensilvania, Carolina del Norte, Michigan y Wisconsin, son los estados llamados bisagras, con mayor peso electoral.
¿Qué línea histórico político triunfará? Entre las dos fórmulas existen universos de diferencias: la republicana con un perfil menos histórico-político. Trump es bachiller. Biden es abogado y su vicepresidente es, también, abocada; ella, con larga y productiva carrera como fiscal y como política y él, como político=representante popular y experiencia en la toma de decisiones. Trump es considerado como hombre Show, empresario inmobiliario – hotelería y campos de golf – y arribista en la política…mucho, muy diferente a Ronald Reagan, igualmente relacionado con segmentos del espectáculo y comunicación – fue locutor y actor de cine. ¿Ganará la línea profesional y política o la empresarial y arribista y, populista que le dice a la gente lo que quiere escuchar?
Fiel a la línea populista, Donald Trump anunció que, por las razones que sean, no reconocerá el resultado – se deduce que lo hará si la diferencia es centesimal en X estados que definirán votos electorales -. Esa situación colocaría a Estados Unidos en una situación atípicamente inédita y sus instituciones estarán a prueba.Por la importancia global de este hecho, el mundo está expectante, y no es para menos.























