Parece ser que, finalmente, terminó el proceso de elección de la directiva nacional de MoReNa y, después de un largo, azaroso, desgastante e improductivo proceso-mecanismo para la elección de su dirigencia nacional en MoReNa, éste terminó.
Al final, después de varios intentos – que se llevaron más de un año, varias peleas perrunas y balconeadas y exhibidas de actos oscuros, mal olientes y opacos y muestras de corrupciones – de buscar la sintonía y armonías nacionales de todos los protagonistas políticos de ese movimiento nacional de presión y político; después de que, en exceso de ambiciosa muestra de “democracia interna” y como no se pudieron poner de acuerdo todos los grupos y liderazgos internos, con todo y la recomendación de su fundador y actual titular del Ejecutivo Federal, de realizar su proceso mediante el mecanismo de encuestas, que se fue hasta la última instancia jurídica – el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación – cuya resolución estableció que el procedimiento fuera el de las encuestas, por la inexistencia de un padrón confiable y ordenó que el Instituto Nacional Electoral fuera la entidad que realizara el procedimiento.
El INE estableció el mecanismo y programa, y para que se confiara en su equidad e imparcialidad encargó a tres empresas privadas experta en la realización de estos mecanismos – PARAMETRÍA, DEMOTECNIA Y COVARRUBIAS Y ASOCIADOS – en las etapas que estableció el instituto nacional.
Por razones, acaso, técnicas, administrativas y hasta políticas, así como de credibilidad, se establecieron tres etapas y como al término del segundo ejercicio – de consulta a su militancia – se mostró empate técnico entre Mario delgado y Porfirio Muñozledo, el Instituto determinó realizar la tercera encuesta de desempate y al final, quien obtuvo la mayor concentración de votos, de SÍ, fue Mario Delgado, con un 52% contra el 38%.
Sin embargo, el otro contrincante, Porfirio Muñoz Ledo, rechazó el resultado, reiteró sus acusaciones del uso de millones de pesos en la campaña para obtener el triunfo, afirmando que una encuesta no puede ser la vía para elegir al dirigente nacional de MoReNa, y anunció que impugnará ese resultado y que acudirá hasta el máximo tribunal de justicia electoral.
Curiosamente, Porfirio Muñozledo, se nombró presidente legítimo y calificó a Mario Delgado como presidente espurio – siguiendo la línea del fundador del Movimiento y tres veces candidato a la presidencia de la República. En el caso de que su impugnación procediera y finalmente, el fuera designado por X mecanismo presidente nacional de MoRena, será la primera ocasión, e histórica, que él sería presidente nacional de tres partidos nacionales: el PRI, del PRD y ahora de MoReNa.
La secretaria de MoReNa será la actual senadora de la República, Citlali Hernádez.
En su caso Mario Delgado invitó a Porfirio Muñozledo a sumarse a los trabajos de movimiento y convocó a la unidad y al trabajo político partidista.























