Cumpliendo la rutina, la costumbre y la liturgia política y jurídica de los informes presidenciales, el pasado jueves 22 del presente, se presentó en el pleno de la H. Cámara de Diputados el llamado Gabinete de Salud, encabezado por el secretario de salud, Jorge Alcocer, fundamentalmente, los directores del INASABI, del IMSS y del ISSSTE y algunos de sus subsecretario entre ellos, el llamado doctor Muerte, Hugo López Gatell, quien se la pasó en sesiones fotográficas con representantes MoReNistas y, posteriormente, en las tribunas comiendo cacahuates.

                Y, a pesar de que el secretario de Salud logró un llamado Acuerdo de Civilidad para que los diputados de la oposición no se fueran a exceder en sus declaraciones y éstas fueran ofensivas, lo cierto fue y es, que no pasó una suave y planchada comparecencia.

Y le dijeron, diplomática y educadamente, de todo; recibió hasta mini féretros, piñatas en forma de COVID-19, cofres para resguardar cenizas y, curiosamente, la bancada del PAN colocó sobre sus cubiertas de escaños, 87 cruces pintadas en, y de, blanco – una por cada mil decesos tenidos-registrados al inicio de esa semana…Y debió aguantar.

Lo cierto es que, al inicio de esa semana, el país había registrado 874,171 contagios desde el inicio; 87,894 decesos – poco más del 10% del total de contagios – y esos días, 49,319 contaminados activos – registrados como positivos, con fecha de inicio de síntomas en los últimos 14 días. Razones cuantitativas por las cuales algunos estados cambiarán sus llamados semáforos ideológicos y lo pondrán en naranja y varios – si usted gusta, pocos están considerando regresar semáforo Rojo y restablecer el confinamiento, el cierre total, porque no se ha tenido el mayoritario respaldo de la sociedad en la aceptación de las medidas de salud.

Y ante la declaración de que se debe preparar la sociedad y las instituciones de salud nacionales ante la llamada Segunda Ola-Rebrote, científicos e investigadores precisan, coincidentemente, que NO SE DEBE HABLAR, NI CONSIDERAR UNA SEGUNDA OLA…PORQUE NUNCA SE ALCANZARON NIVELES BAJOS DE TRANSMISIÓN…ESTAMOS DENTRO DE LA PRIMERA OLA. QUE NO SE HA APLANADO LA CURVA, NI SE HA DOMADO LA PANDEMIA, NI SE HA DEBILITADO LA FUERZA DE LOS CONTAGIOS. LO QUE ESTAMOS VIENDO ES UN INCREMENTO EN LA INCIDENCIA DE CONTAGIOS PORQUE NUNCA SE HA TENIDO UN CONTROL DE LA PANDEMIA. ES EVIDENTE QUE FALTA MEJOR COORDINACIÓN ENTRE GOBIERNO FEDERAL Y ESTATAL. PROBABLEMENTE FALTA QUE HAYA MEJOR DIRECTRIZ. UNA POLÍTICA INTELIGENTES ES QUE HAYA USO GENERALIZADO DEL CUBREBOCAS EN ESPACIOS CERRADOS. EL VIRUS SIGUE CIRCULANDO, SIGUE MATANDO GENTE Y SE TENDRÁN QUE REFORZAR LAS MEDIDAS PARA EVITAR QUE TENGAMOS UN NUEVO CONFINAMIENTO. EL GOBIERNO DEBE REALIZAR CAMPAÑA INTENSIVA PARA CONCIENTIZAR A LA POBLACIÓN SOBRE LA PANDEMIA Y SUCEDE A LA INVERSA: HAY UN RELAJAMIENTO EN LAS MEDIDAS POR PARTE DE LA POBLACIÓN. LO QUE SE DEBE ESPERAR ES UN INCREMENTO DE CASOS DE CONTAGIOS Y DE DECESOS.

Por lo pronto la política pública en materia de salud – como en todas otras estandartes de la de esta 4T – sigue inalterable…los muertos acumulándose y los que fallecieron… ¡Fallecieron!