Independientemente de juicios y opiniones de protagonistas políticos nacionales, en el sentido de que es gravísima la detención del general de división, salvador Cienfuegos Zepeda, en condición de retiro y de que se confía que en este caso, impere la justicia y el debido proceso, es, además, no el deseo, si no el imperativo de que no vaya  a darse un ajuste de cuentas – en sí – en el sector militar y que, si,  durante el proceso, es evidente lo negro y opaco de la personalidad del Gral. Cienfuegos Zepeda, deberá realizarse en la SEDENA,   no un reacomodo político administrativo, sino una real , profunda e intensa limpia  y  renovación en todo el sector militar nacional, desde los mandos superiores, jefes, oficiales y tropa – que ésta última es la que menos involucrada  está, pero, que sin embargo, son los batallones operativos -.

 Finalmente, se detuvo a un hombre, no a nuestro instituto armado y que deberán probarse los cargos.

por otro lado, son muchas las coincidencias y las extrañezas.

Entre ellas que las máximas autoridades POLÍTICAS Y militares nacionales no estuvieran enterados o recibieran ningún indicio de esta Operación Padrino.

Que hubieran sido las líneas diplomáticas las que difundieran los hechos, sin realizar ningún comentario.

Es bastante curioso que sea la misma CORTE – este DE LA ciudad de New York –  que lleva los sonados y publicitarios juicios contra Genaro García Luna y Joaquín, el Chapo, Guzmán Loera, la que hubiera pedido SU DETENCIÓN, vía la DEA.

Debe tenerse en cuenta que el actual secretario de defensa,  fue jefe de operaciones del Gral.  salvador Cienfuegos Zepeda y es imposible, verdaderamente imposible que no se hubiera dado cuenta de nada y aun más, que el ahora presidente de la república no estuviera enterado, pues complementariamente, la designación del secretario de defensa es ” a propuesta de acuerdo entere  los mandos actuales y anteriores de la SEDENA.

también puede ser, acusación de testigos protegidos, o un ajuste de CUENTAS ENTRE políticos y militares de ambas naciones y de instituciones binacionales, sumamente específicas, como la DEA o el FBI, en fin…

¡tantas cosas pueden ser!

Lo verdaderamente grave es que la procuración, administración y aplicación de la justicia se ha politizado y las autoridades de los dos países … ¡bien, gracias!

Confiamos en que prevalezca la justicia y lo negro de ella no se sebe en inocentes.