La señora Beatriz Gutiérrez Müeller, segunda esposa de nuestro titular del poder Ejecutivo federal, Andrés Manuel López Obrador, carece de cargo público; en nuestra burocracia no está considerada la designación-categoría de Primera Dama. Nada.

Históricamente, desde el sexenio de Don Adolfo López Mateos – 1958-1964 -, la señora esposa del titular del Ejecutivo federal – En ese hecho histórico, Eva Sámano de López Mateos, la primera titular – se responsabilizaba del organismo de nueva creación, el Instituto Nacional de Protección de la Infancia – INPI – entidad que en sus buenos tiempos organizaba y cumplía con eficiencia la loable función de ofrecer desayunos a los alumnos inscritos en el sistema educativo nacional – federal o estatal y hasta municipal -, mas con el correr de los tiempos, el INPI evolucionó y se transformó en el órganos responsable del Desarrollo Integral de la Familia – DIF -, que se responsabilizaba con una función, acaso, más integral del universo familiar de la familia mexicana, que hasta la  fecha se mantiene con una visión más burocrática que eficiente, pero ahí está.

Ese sería el cargo, honorífico, pero en esta administración, como las que han llegado a la cabeza de la administración Federal desde el año 1994, no se ha cumplido, y menos en esta 4T.

Cercana a la fecha del 12 de octubre, la señora Beatriz Gutiérrez Müeller o de López, realizó encomiendas oficiales, públicas, sin ser su responsabilidad, aunque, acaso, sí, doméstica-familiar, como respaldo, acuerdo, aceptación y con toda responsabilidad, pues únicamente presentaría documentación personal-privada de su esposa ante las más altas instancias oficiales de Francia – Enmanuel Macron, presidente y la UNESCO -, Austriacas  y del Estado  del Vaticano – S.S. Francisco -.

Todas esas encomiendas debieron ser realizadas por la Secretaría de Relaciones Exteriores, sus embajadores en esos países-gobiernos y Estados, mas no. Fueron cubiertas por la señora Beatriz Gutiérrez de López.

Particularmente, a las autoridades austriacas se le solicitó  el préstamo del llamado Penacho de Moctezuma (que sería histórica pieza de exhibición en los actos conmemorativos del D aniversario de la conquista  – pues finalmente fue un hecho histórico –  y del CC aniversario del fin de la guerra nuestra independencia  e inicio de nuestra soberanía y libertad de la corona española) que está en un museo de Viena en permanente exposición y que, extraoficialmente se sabe que muy difícilmente se le facilitara a nuestro país…porque se puede deshacer, dado que tiene poco más de  500 años y podría hacerse polvo, pulverizarse.

A S. S. Francisco se le presentó la petición de entregar disculpa al pueblo de México de parte de la Iglesia Católica por los excesos, abusos y destrucción que arropó y cobijó durante los años de la conquista y de la Colonia…petición – de la que no hay, y seguramente no habrá, respuesta por falta de visión histórica -,  que dejó insatisfechos a Tirios y Troyanos y a todos los protagonistas políticos y miembros de la  comentocracia nacional y, se complementó por ¡el atuendo de la señora!…en funciones de representación pública…se le criticó como personaje de comedia humorística – Chabelita – Señora Adoratriz y de Biblia en mano, vestida toda de negro con velo, acaso castellano, español, sevillano.                ¡Ni hablar!