Tal como lo expresara Carlos Salinas de Gortari al acudir a Chalco, para constatar los destrozos generado por los desbordes de las vías acuíferas-desagües cercanas a Chalco… ¡supera la capacidad de asombro!, la detención del general de división, y ex secretario de la defensa nacional en el sexenio pasado, de Enrique Peña Nieto, Salvador Cienfuegos Zepeda, supera la capacidad de asombro.
A petición de la famosa DEA fue detenido por agentes del servicio de Control de Inmigración de Estados Unidos, en el aeropuerto de la ciudad de Los Ángeles, cuando descendía de vuelo comercial y llegaba acompañado por su familia.
La DEA, a petición de la Corte Este de la ciudad de New York, quien giró la orden de su detención bajo los cargos de lavado de dinero, tráfico, distribución y comercialización de drogas; misma Corte que lleva las audiencias, y, presumiblemente, posterior juicio en contra el ex secretario de seguridad pública Federal, Genaro García Luna y el juicio contra Joaquín, Guzmán, el Chapo, Loera, ex líder del Cártel de Sinaloa. Algunos medios informativos norteamericanos afirman que esta detención forma parte de la Operación Padrino, mas no existe mayor información, ni en un sentido ni en otro.
Parecen ser demasiadas las coincidencias y si se hace caso de los axiomas policiacos, y políticos, las coincidencias no existen.
El general de división Salvador Cienfuegos Zepeda fue titular de la secretaría de la defensa nacional en el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, del 1° de diciembre de 2012 al 30 de noviembre de 2018 y en 2016 fue considerado por la revista “Líderes”, uno de los 300 líderes mexicanos más influyentes.
Cienfuegos ingresó al Ejército mexicano en 1964, en donde obtuvo la Maestría en Administración Militar para la Seguridad y la Defensa Nacionales; en 1992 se desempeñó como Comandante del Cuerpo de Cadetes; 1997 fue designado director del H. Colegio Militar y en 2012 alcanzó el cargo de secretario de la Defensa Nacional. También fue designado como agregado Militar en Japón, y Corea del Sur, concede en Tokio, así como actividades operativas en la SEDENA.
Esta detención, del más alto cargo militar en el país sí es única y es inédita, pero no de alto mandos militares nacionales detenidos por sus probables relaciones con el narco-tráfico: en 1997 se arrestó a José de Jesús Gutiérrez Rebollo, quien fue director del Instituto Nacional de Combate a las Drogas, llamado el zar Antidrogas, por haber facilitado el trasiego de drogas hacia Estados Unidos del Cártel de Juárez –dirigido por El Señor de los Cielos, Amado Carrillo Fuentes. Fue condenado, en el 2007, a 40 años de prisión.
En 2002, los generales Humberto Quirós Hermosillo y Mario Acosta Chaparro, fueron juzgados y sentenciados a 15 años de prisión, por sus presuntos nexos con el cartel de Juárez y por su participación en la llamada “Guerra Sucia”, en Guerrero, cuando combatieron a las guerrillas de Genaro Vázquez y Lucio Cabañas.Independientemente de juicios y opiniones de protagonistas políticos nacionales, en el sentido de que es gravísima la detención del general
de división, salvador Cienfuegos Zepeda, en condición de retiro y de que se confía que en este caso, impere la justicia y el debido proceso, es, además, no el deseo, si no el imperativo de que no vaya a darse un ajuste de cuentas – en sí – en el sector militar y que, si, durante el proceso, es evidente lo negro y opaco de la personalidad del Gral. Cienfuegos Zepeda, deberá realizarse en la SEDENA, no un reacomodo político administrativo, sino una real , profunda e intensa limpia y renovación en todo el sector militar nacional, desde los mandos superiores, jefes, oficiales y tropa – que ésta última es la que menos involucrada está, pero, que sin embargo, son los batallones operativos -.
Finalmente, se detuvo a un hombre, no a nuestro instituto armado y que deberán probarse los cargos.
por otro lado, son muchas las coincidencias y las extrañezas.
Entre ellas que las máximas autoridades POLÍTICAS Y militares nacionales no estuvieran enterados o recibieran ningún indicio de esta Operación Padrino.
Que hubieran sido las líneas diplomáticas las que difundieran los hechos, sin realizar ningún comentario.
Es bastante curioso que sea la misma CORTE – este DE LA ciudad de New York – que lleva los sonados y publicitarios juicios contra Genaro García Luna y Joaquín, el Chapo, Guzmán Loera, la que hubiera pedido SU DETENCIÓN, vía la DEA.
también puede ser, la acusación de testigos protegidos, o un ajuste de CUENTAS ENTRE políticos y militares de ambas naciones y de instituciones binacionales, sumamente específicas, como la DEA o el FBI, en fin…
¡tantas cosas pueden ser!
Lo verdaderamente grave es que la procuración, administración y aplicación de la justicia se ha politizado y las autoridades de los dos países … ¡bien, gracias!
Confiamos en que prevalezca la justicia y lo negro de ella no se sebe en inocentes.























