En nuestro país la pandemia sigue imparable. Ni se domado, ni se ha aplanado la curva y su fuerza sigue ascendente: el COVID-19, desde su arribo en el país lleva más de 810,000 – ochocientos diez mil contagios -, se acerca a los 85 mil decesos, manifiesta un crecimiento diario del 0.7% y tiene una relatividad de 10.49% de decesos, en relación de contagios totales. (Curiosamente, en el mundo, la Organización Mundial de la salud contabilizó el 8 del presente como el día de más contagios: 350,766 casos). Dígase lo que se diga, en tanto estas cantidades absolutas y relativas no disminuyan, todo lo que se diga, lo diga quien lo diga, muestre gráficamente o como sea y desde donde sea, será pura mentira. La realidad es otra y coloca a cada quien en su lugar.

                En este momento, el país sigue igual. De hecho, la mitad en “semáforo naranja”; pocos – 7 -, en semáforo amarillo, 1, semáforo en verde, Campeche – cuyo gobernador habló recio y fuerte a sus ciudadanos, diciéndoles que no fueran —¡” #$&%…endejos por llevar a su domicilio la muerte…y su sociedad reaccionó y es la única población estatal con la mínima cantidad absoluta y relativa de contagios y de decesos.                Precisando: la secretaría de salud informó que para esta semana 17 – la mitad del país, más uno – estados continuarán en semáforo Naranja; nuestro estado se mantendrá en semáforo Amarillo; 14, en Amarillo, 1, en Verde.

                En concreto, todo sigue igual o peor, y lo más agudo es que se acerca el tiempo dela influenza estacional y las autoridades nacionales del sector salud, siguen sin modificar la política pública de salud, política pública que es un caos, confusión y hasta anarquía, pues cada protagonista del sector salud, empezando por el Doctor Muerte, Hugo López Gatell, convierte su responsabilidad en un show=espectáculo y se muestran como vedette=Prima Donna.

                Los titulares de los ejecutivos estatales ante la confusión y ausencia de coordinación nacional en política pública de salud, hacen lo que su propio comité-grupo de responsables de salud y científicos les recomiendan y total…es un caos y anarquía.

                ¡Lo más grave es que no ven la realidad y no aceptan recomendaciones, sugerencias, estudios de investigación, propuestas para X, Z, M, Nada!, ¡Nada!, ¡¡Nada!!

                Y lejos de entregar a científicos del sector salud los estudios y propuestas, los ironizan, los desprecian, los desdeñan y se burlan de ellos…sin siquiera conocerlos, menos analizarlo… es indudable que tienen el poder…

                Lo más reciente es el estudio de La Gestión de la Pandemia en México  y su propuesta de plan para detener los contagios, firmado por varios investigadores y científicos, así como ex funcionarios cúpula del sector salud – ex secretarios de salud, federal y de la ciudad de México -, les fue devuelto – sin abrir el documento con la muy peregrina justificación…de que La Comisión Nacional de Salud – la entidad constitucional más alta en el sector salud…no es el órgano competente para analizarlo=atenderlo.

                ¡Por Dios!…estos funcionarios olvidan, o no saben que no saben, que con la salud de la sociedad no se juega. Y que, además, el COVID está cobrando no únicamente vidas, también espacios poder…si lo dudan ahí están España, Inglaterra y, pronto, Estados Unidos.