El pasado sábado 26 de septiembre se cumplió un aniversario más de la llamada Noche Más Triste de Iguala y con todo y que el accidente se ha politizado, se ha gastado mucho dinero, se han desgastado – excesivamente – las instituciones y los protagonistas han sido destruidos, y, como complemento, se ha gastado exceso de saliva y de tinta y desperdiciado miles de millones de pixeles, realmente no existe nada que, material, jurídica y socialmente, demuestren avance en este caso más que sangriento.

                No existen evidencias, salvo las optimistas declaraciones de los representantes de los Padres de los 43 alumnos desaparecidos y sus voceros, no existe ningún avance sobre el clamor, no únicamente de los padres de los alumnos, sino de buena parte de la sociedad nacional.

                Difícilmente estos alumnos y sus compañeros estarán con vida – porque no únicamente son 43.  La cantidad se acerca, o supera, los cincuenta.

                Han pasado seis años.

                ¿Qué es lo que ha pasado?

                Hasta el momento, el centro de la llamada Verdad Histórica continúa inamovible: Están desaparecidos…aunque están las declaraciones de varios protagonistas y testigos de este hecho delictivo, se infiere de las confesiones, dictámenes y resultados de laboratorios y demás datos que integran el voluminoso expediente, que fueron asesinados, incineraos y sus restos calcinados tirados a las corrientes de río Cocula…eso no ha cambiado y los últimos resultados del laboratorio de la universidad austriaca de Innsbruck, así lo muestran.

                ¿Qué es lo que ha cambiado?

                La visión=percepción de que varias declaraciones fueron, se dice, mediante tortura, lo que, técnicamente, posibilita que esas declaraciones no sean aceptadas como pruebas fehacientes y ha permitido la liberación de poco más de 50 detenidos y sujetos proceso.

                Lo que no ha cambiado son:

1° La férrea disposición de los padres de exigir, demandar que se haga justicia, que se conozca la verdad, sea cual sea, quienes continúan renuentes a aceptar es hecho.

2° El tratar de involucrar al Ejército nacional – como Institución – en estas acciones delictivas. Muy posiblemente – y es lo que se debe probar fehacientemente, hubo miembros que, a título personal y por sus intereses personales, estuvieron presentes e involucrados.

Un hecho que se ha perdido de vista es que TODO EL ASUNTO FUE, Y ES, DE CARÁCTER MUNICIPAL Y ESTATAL. La federación atrajo todo el asunto cuando ya habían pasado tres, cuatro o más días ante la ola de espanto de la sociedad…debe recordarse que el gobernador era del PRD Ángel Heladio Aguirre.

Dígase lo que se diga, todo sigue igual, aunque las antenas se han dirigido hacia otros personajes, pero el hecho central no ha cambiado: la desaparición de los estudiantes, casi 50