Finalmente, la Lotería Nacional realizó el Tradicional Magno Sorteo de la Lotería Nacional, de la noche del 15 de septiembre y ahí, realizó la tan esperada y criticada rifa del avión presidencial –TP-01.

                Ciertamente hubo ganadores, pero el avión presidencial no se rifó.

Y hubo hogares felices, pues varios de las ganadores – personas físicas – recibirán 200 millones de pesos -, menos los impuestos.

Y hubo ganadores institucionales; en otras palabras, instituciones públicas federales – varias estatales y pocas municipales, centralizadas, centralizadas y desconcentradas, pero con cargo al presupuesto público, entregaron cachitos a las dependencias de esas instituciones, como ejemplo hospitales, oficinas públicas, secretarías de Estado – estatales -, direcciones, departamentos; de los Poderes de la Unión, como varias dependencias del H. Congreso de la Unión – su estructura administrativa y técnica, además del personal de cada diputado, específicamente MoReNista o de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y toda su estructura jurídico-administrativa del Poder Judicial de la Federación.

Hasta el momento no existe información detallada y precisa de quiénes y del cómo se pagaron esos cachitos y/o números y series completas o fracciones de boletos.

Lo que sí se conoce, pero ya no hay forma de comprobarlo es que al día 15 por la mañana aun no se vendía ni el 60% de los boletos ofrecidos a la venta, considerando que el sector empresarial compraría –por petición presidencial – el 40% de los boletos y ellos, harían su propia distribución-colocación.

Ahora bien, lo que fue una idea absurda – fuera de toda lógica -, la rifa del avión presidencial, tomó forma y sin que se tuviera una visión completa y detallada, se armó utilizando la estructura y mecanismos tradicionales de la Lotería Nacional, se armó y realizó.
Pero, los negritos en el arroz:
1° Se dice que somos un país democrático, honesto y que somos una sociedad con instituciones y Estado de Derecho, razones por las cuales debe realizarse, proporcionarse y difundirse los resultados de una auditoría sobre la venta de estos boletos.
2° Explicar por qué razones se utilizó dinero público para adquirir estos cachitos-series y/o boletos completos.
3° Informar y explicar el cómo le harán los hospitales públicos – del IMSS, ISSSTE. Estatales y dependencias públicas – de los tres órdenes de gobierno, con los premios que obtuvieron.
4° ¿Por qué razón se dijo que se utilizará ese dinero y se adquirirá instrumental, equipo, y consumibles de salud, si esas dependencias tienen su propio universo de necesidades?
5° Aclararse las declaraciones-afirmaciones de directivos federales del INFONAVIT-IMSS-ISSSTE – sobre dineros de sus presupuestos canalizado a la compra de boletos.
SE DEBE CONOCER LA VERDAD O SI TODO FUE UNA BURDA MENTIRA MÁS, DE BUENA VOLUNTAD.