El gobierno de la República mexicana desde hace una generación atrás, aproximadamente, es sumamente respetuoso de los derechos de las minorías, particularmente de los llamados grupos de presión y en especial de esos minimovimientos Lésbicos Gay, Transexuales, Transgénero, Travesti y demás que haya o vayan a crearse, que son, sin desear menospreciarlos,  usuarios de las piedras de escándalo, porque, mayoritariamente, la sociedad nacional  conoce su existencia y convive con ellos y ellas aceptando que tienen sus derechos, así como sus obligaciones, que, finalmente, pueden hacer de su vida un papalote, volándolo donde gusten, pero respetando los derechos de todos los terceros, mandatos – social y jurídico – que no cumplen.

                Ha sido tal su encono y la aceptación de los nuevos gobiernos a sus demandas que han obtenido su inclusión en los códigos y marcos jurídicos sociales; una de sus demandas que han presentado y que han sido y fueron aceptadas es el derecho a la adopción y han brincado de gusto

porque varias legislaciones estatales lo tienen entre su articulado.

                En ninguna legislación estatal, menos federal, ha habido una reacción en contra, mas no deben olvidar que a toda acción corresponde una reacción de la misma magnitud, pero en sentido contrario.

                Todos estos grupos de presión – particularmente en el caso de su derecho a la adopción de infantes – en el marco de libertades y en la demanda de sus derechos han olvidado un derecho humano: el de los niños candidatos a adoptar.

                Muy recientemente, juez federal del estado norteamericano de Kentucky, NEGÓ LA ADOPCIÓN DE NIÑOS A PAREJAS DEL MISMO SEXO.

Precisa: NO EXISTE EL DERECHO A ADOPTAR.

EXISTE EL DERECHO A SER ADOPTADO.

EL NIÑO TIENE EL DERECHO SUPERIOR DE RECUPERAR LO QUE HA PERDIDO EN LO NATURAL: UN PADRE Y UNA MADRE.

                EL NIÑO NO ES UN PRODUCTO PARA SATISFACER UN ANHELO EMOCIONAL, IDEOLÓGICO O POLÍTICO.

                EL NIÑO ES EL FIN SUPREMO DE LA SOCIEDAD Y DEL ESTADO

                TODOS: GRUPOS DE PRESIÓN – LGTTTT, GOBIERNOS, FUNCIONARIOS DEL PODER JUDICIAL, ABOGADOS POSTULANTES, ETC.- OLVIDARON LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS. NO LOS TOMAN EN CUENTA Y ELLOS TIENEN DERECHOS Y SON, REALMENTE, EL FIN SUPREMO DE LA SOCIEDAD Y DEL ESTADO.