En todo el territorio nacional, de los valles y desiertos a los volcanes, selvas y costas, en todo nuestro territorio de forma de sirena, en todo el país, nuestra sociedad, sus individuos, las familias, tenemos algo que festejar en este día, 16 de septiembre.
Es el día del inicio de nuestra lucha por la independencia, del país que ahora es México – que en ese momento era más del doble de lo que, actualmente, territorialmente, pero eso es otra historia -.
En una noche-madrugada, de un día como hoy, el sacerdote, cura, de Dolores, del actual estado de Guanajuato, Miguel Hidalgo y Costilla, arengó a los rancheros y criollos de esa población y los invitó, incitó, motivó y encabezo en una lucha idílica, para separarse de la corona española…
La idea era separarse de la corona española, desconocerla, no ser súbditos suyos, matar gachupines y ofrecerle el poder a Fernando VII o a una persona de la nobleza española o de la casa reinante española.
Debieron pasar muchas cosas en muy poco tiempo para que nuestro país consiguiera la independencia de la casa reinante española.
Allá, en Europa, el germen ideológico de la revolución de independencia de los Estados Unidos y su constitución política, que maduraron con las llamadas ideas republicanas difundidas por la Revolución francesa, divulgadas y puestas en boga por Napoleón Bonaparte, se fueron difundiendo estructural y generacionalmente, hasta madurar como movimientos sociales del segundo tercio del siglo XIX; en España las confrontaciones entre realistas, nobles y nuevas organizaciones civiles, por el poder imperial – lo configuraron como un sueño – coadyuvaron para que en todas las posesiones españolas en lo que ahora es Latinoamérica surgirán movimientos separatistas y se manifestaran en luchas santas por la independencia de cada nación.
En nuestro país, la lucha iniciada en este día hace 210 años, tuvo sus altas y sus bajas y el fin de la lucha fue en 1821, resultado de negociación interesada entre peninsulares, clérigos, criollos residentes en la vieja Nueva España – hoy México – y que no deseaban perder sus privilegios e intereses y lo que quedaba de las fuerzas regulares que luchaban asimétrica y desigualmente por obtener la independencia, libertad y soberanía de España.
Si bien es cierto, Don Miguel Hidalgo y Costilla, elevado a Padre de la Patria, carecía de un programa ideológico, fue Don José Ma. Morelos y Pavón, invitado por él a incorporarse a la lucha, quien le construyó una base ideológica, instituciones y leyes – que transformadas aun existen -, por tradición, historia, mito e ideal, se festeja este día; su idea separatista tomó forma, evolucionó y culminó con Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide, 11 años después.
Independientemente de cualquier otra situación=circunstancia, Don Miguel Hidalgo Y Costilla inició la construcción del Gran País que ahora es México y debemos estar sumamente orgullosos, sabernos y sentirnos dignos ciudadanos de nuestra nación.
¡Felicidades México!























