MAÑANA, DÍA CLAVE

Una de las propuestas de campaña política del actual presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, fue la de term9inar con los lujos y excesos de la administración Peñista. Dentro de ese grupo está el TP-01 – avión presidencial – que adquirió el ahora expresidente Luis Felipe Calderón Hinojosa y que curiosamente, aun no se termina de pagar y que, además, él no utilizó ni un día de su administración.

                Esta unida aérea fue acondicionada para ser el vehículo oficial para la transportación del señor titular del Ejecutivo federal, en este caso, Enrique Peña Nieto y si lo utilizó para sus giras de trabajo al interior del país y del extranjero.

                Ahora ya como titular del Ejecutivo federal el señor Andrés Manuel López Obrador se propuso cumplir su promesa de venderlo, pero, previamente, ante cámaras de televisión, micrófonos y cámaras de todo tipo de imagen, exhibió sus interiores y detalló su costo.

Para estar en condiciones de venderlo, se trasladó la unida a un hangar en la zona cercana a Los Ángeles, Calif., U.S.A., solicitó el respaldo de la ONU, quien lo valoró en XXXX determinada cantidad de millones de dólares y a ese precio se ofreció, mas como no hubo postores que se interesaran en su adquisición, nuestro gobierno de la República propuso opciones, algunas de ellas fue el 50% en efectivo, el otro 50% en medicinas y equipo médico para enfrentar la pandemia.

Dado la inexistencia de interesados en adquirirlo, el titular del Ejecutivo Federal propuso una rifa, para lo cual se elaboraron propuestas y, decidida ésta, la rifa, se determinó que se realizara el 15 de este mes, es decir, mañana.

Por la significación de este histórico día y por lo “barato” del cachito – $ 500.00 – Quinientos Pesos -, se confío en que las fracciones volarían, pero no ha sido así.

Incluso con todo el poder de la presidencia de la República, de haber obligado – gentilmente – ciertos empresario aceptaron la invitación-exigencia presidencial y adquirirían determinada cantidad de boletos, mas ni así.

Hasta el fin de semana se deberían vender, colocar, 127 fracciones por minuto, algo verdaderamente sumamente difícil de realizar…

Ahora bien, parece ser que esta propuesta presidencial no tiene todo el respaldo de la sociedad y que en ésta – la sociedad- impera el sentido común.

¿Qué hará la presidencia de la República?

Las pocas opciones que tiene son éstas: A-Posponer la rifa. B-Usarlo. C- Transformarlo en museo. D-Aceptar la realidad. De estas opciones, usarlo, aceptar la realidad y posponer la rifa son opciones cerradas. Así que nada más tiene una: posponer la rifa.