El titular del Ejecutivo Federal, Andrés Manuel López Obrador, y su administración, está enfrascado en una lucha mediática contra su oposición y en el umbral del calendario electoral del proceso político 2021 para renovar la H. Cámara Baja del H. Congreso de la Unión y 15 gubernaturas y sus respectivos congresos locales – 15, también -, más los H Ayuntamientos de esos 15 estados de la Federación, no cede ni un milímetro, ni una línea ágata ni un carácter ni un pixel…en la lucha mediática y de imagen que tiene con la oposición política…
Está empecinado, frontalmente, en el escándalo Lozoya, para desprestigiar a varios de los protagonistas, fundamentalmente del partido de Acción Nacional, y, específicamente, a Luis Felipe Calderón Hinojosa, en especial por su participación en la creación del partido político de su señora esposa Margarita, pero como en la marejada se lleva a varios protagonistas políticos de primera línea de la anterior administración federal – Peñista – , abrió otro frente innecesario y ya tiene la respuesta.
Olvidó que la ley física sostiene que a toda fuerza-acción de determinada magnitud y dirección, corresponde otra fuerza-acción, de la misma potencia, pero en sentido contrario y aun escándalo mediático, le dieron una prueba de que en todas partes existen videotecas y se cuecen habas, y le tiraron, directo al corazón, otro video, en el que es estelar y principal protagonista participante su hermano Pío López Obrador recibiendo dinero de protagonistas político incorporado a MoReNa, pero que pertenece al exgobernadores de Chiapas y ahora senador de la República XXXXXX Velasco.
Matiza este hecho el diálogo sostenido entre ambos protagonistas y las palabras hablan de aportaciones ya recibidas y la demanda de mayores apoyos financieros y, como complemento, que el ahora titular del Ejecutivo federal, lo acepta y hasta precisa la fecha su grabación: hace 5 años; y, además, confirma su veracidad del hecho y de lo ahí narrado: más dinero, perdón, no es dinero. Son apoyos, respaldos, aportaciones de quienes sean, son públicos, pero que, conforme a la ley, es, fueron y serán ilegales.
Y ni tardos ni perezosos, representantes populares de Acción Nacional ya interpusieron demandas ante los órganos de la Fiscalía General de la República y ante el INE para que se averigüen las violaciones a la ley y se proceda legalmente.
Como reacción, el presidente de la República afirmó que se deberían de llevar a los tribunales y juzgar a los expresidentes señalados en los Papeles Lozoya: Carlos Salinas de Gortari, Luis Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto y lo más mediático de todo esto es que él, el presidente de la República, sabe que, jurídica, constitucionalmente, no procederán porque, de acuerdo con la legislación en vigor, los ex presidentes de la República únicamente pueden ser juzgados por traición a la patria, que, además, los delitos ya prescribieron y, para cambiar la Constitución necesita la mayoría calificada de la H. Cámara de senadores, y no la tiene, ni aun con la consulta a la ciudadanía; también necesita mayoría calificada tanto en la H. Cámara de Senadores y mayoría de los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
¿Si sabe todo eso, por qué lo hace?
Busca el desgaste y el desprestigio de sus opositores, pero, otra vez, olvida que, habrá reacción, en sentido contrario y con la misma o mayor fuerza y que, otra vez, le pegarán en donde más le duele: la familia.