Es sumamente grave, que el titular del Ejecutivo Federal actúe a trasmano y se diga inocente, cuando todos – se deduce, más no se puede probar…¿A quién le interesaría probarlo? – – sabemos que él es el titiritero que mueve los hilos y, que como complemento, si es que habrá proceso jurídico, lo esté viciando desde el origen y utiliza la mentira y el engaño para jugar con todos: Llegada al país, ocultamiento de su figura y personalidad: internamiento en un sanatorio, diagnóstico médico, tratamiento, alta médica, pulsera electrónica, figura jurídica-procesal, domicilio por cárcel, declaración ministerial, etc., etcétera: no existe ni una imagen actual de Manuel Lozoya en el país, ni en el sanatorio, ni en su casa…nada…no existe nada ni nadie sabe qué ropa trae puesta…Si está en el país, es tal el secretismo que…¡Quién sabe!
Curiosamente, el delito que muestran, y demuestran, las imágenes, ya prescribió y esos videos no son aceptados como pruebas…Entonces, la cúpula del poder se regodea a manos llenas
En el jolgorio de todo este sainete o auto sacramental – pues es toda una obra de montaje teatro, de película una producción para televisión, están dos valores que muy pocos enjuician: la lealtad y la discreción – y sus antónimos=desvalores: deslealtad=traición y el escándalo.
Emilio Lozoya Austin fue desleal a sus jefes, a sus amigos, al país, a sus instituciones.
Emilio Lozoya Austin prefirió el escándalo, la vanidad, la notoriedad y la inmediatez, a la lealtad, la discreción, la prudencia, el orgullo… ¿qué quedará de él?
Su nombre es sinónimo de traición, de desconfianza, de deshonestidad, de deshonor. Una salida, no recomendable, pero al fin salida, es la desaparición…acaso esa sea una de las razones de tanto cuidado.
Su nombre será equiparable al Judas, pues, finalmente, como la figura bíblica, su actuación sólo sirvió para que se cumplieran las escrituras, según la Biblia…y aquí, los supuestos-sedicentes delitos en los cuales dice que participó, no lo son…prescribieron. Y, finalmente, las personalidades que se pretendían destruir…ya estaban destruidas…así que…Como Judas de nuestras tradiciones… ¡tronará!
Seguramente estos eventos no generen inquietud y búsqueda si no histórica, sí recuerdos.
En marzo de 2004, siendo Jefe de Gobierno de la ciudad de México Andrés Manuel López Obrador, envió a René Bejarano y a Carlos Ímaz Gispert a reunirse y recibir del empresario argentino Carlos Ahumada una ilegal cantidad de $$$ y el señor Ahumada los inmortalizó: como los Señores de las Ligas… ¡No llevaban con qué atar las pacas de dinero que se les entregó para llevar a su jefe! Buscaban ligas, ligas. Y curiosamente, Andrés Manuel López Obrador es ahora el presidente de la República, la esposa de René Bejarano es …la vicepresidenta de la H. Cámara de Diputados y la esposa de Carlos Ímaz…es la Jefa de gobierno de la ciudad de México.

¿Cuánto dura el rencor, el afán de venganza? Dicen que toda la vida. ¿Será?
Estas consideraciones finales: A Todo esto tiene acción de bumerang. Se regresa. B Se está despertando el avispero y más valía no haberle movido.
1° A toda acción corresponde una reacción de la misma intensidad, pero en sentido contrario.
2° Nadie está limpio de culpa. Todos vivimos en casa de cristal.
3° En este tiempo de la imagen y comunicación instantáneas, nadie es invulnerable.
4° A quien obra mal se le pudre el c…olon.