Los escenarios de la llamada pandemia COVID-19 está generando muchos universos nuevos y se prestan para construir y destruir. Las experiencias en países de Europa – como en España, en Francia, en Italia, Inglaterra, Suecia; en latino américa – como Brasil, Chile, Honduras, Nicaragua, Ecuador – y en Estados Unidos, y en Canadá, por citar algunos, lo muestran y demuestran.

Nuestro país no podía escapara a esta onda de insatisfacción en tanto no haya un protocolo médico definido, ni esté disponible la vacuna específica contra este micro organismo.

Dentro de este Tsunami de impotencia, desconfianza e inseguridad, está en el cetro de la ola, el Dr. Hugo López Gatell y ha sido y es, y con justicia centro de juicios no muy positivo para su función, para su trabajo y se ha creído que es una tarea, una actividad perversa, mal intencionada y que existe mano negra en su contra.

Y se ha buscado, empezando con el mismo Hugo López Gatell a buscar, señalar y necesitar culpables.

Y, siendo objetivos, el, o los, culpable(s) es él mismo.
1° Por mentir o engañar o predecir hechos imposibles de realizar, de materializarse: máxima cantidad de contagios, máxima cantidad de muertes, aplanamiento de la curva, docilidad de la curva.
2° Por negar el criterio científico sobre el uso de los cubrebocas – que ya son oficiales en casi todo el mundo, e incluso están estableciendo multas si no se usan en espacios públicos, vialidades y comercios – y de las pruebas masivas de diagnóstico del COVID.
3° Jugar con las cifras de contagios, de fallecimientos, de positivos, de ¡” #$% &/ () … trae una confusión que, incluso la Organización Mundial de la Salud – y la Oficina Panamericana de Salud – OPS – solicitó al gobierno mexicano fuese claro y no confuso porque genera en la población duda y desconcierto sobre las decisiones del gobierno y comportamientos públicos en relación con la pandemia. Y es tal confusión que ni él mismo se cree y trae locos a los gobernadores del país.
4° Por ser autoridad y no usarla. Primero, entre otras cosas por su docilidad ante el presidente da la República, ni en él mismo: usar el cubrebocas. Segundo, por lo confuso de su semáforo epidemiológico que no fue entendido, ni por los gobernadores, ni comunicólogos ni por el público en general. Tercero, por ceder ante los gobernadores y aceptar que el semáforo epidemiológico fuera aplicable e informativo cada 15 días. En cuestiones de salud no se deben negociar estas medidas.
5° Por no permitir actuar a la máxima autoridad nacional en cuestiones de salud: El Consejo Nacional de Salud Pública. Fue activado, pero nunca ha actuado ni tomado determinaciones legales.
6° ¿Para qué buscar culpables? Él es el culpable y está ahí porque es quien debe cargar con los muertos y contagios. Es la víctima nacional.
7° ¿PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, DEBE O NO DEBE CARGAR CON ESOS NÚMEROS NI CON ESAS CATEGORÍAS NEGATIVAS? PARA ESO ESTÁ HUGO LÓPEZ GATELL RAMÍREZ.