Finalmente, y en un dÃa emblemático para el Estado mexicano – 5 de febrero -, Josefina, Chepina, Vázquez Mota, consiguió la preferencia electoral en la interna del partido de acción nacional para elegir a su candidato a la Presidencia de la República y de un padrón panista de un poco más de 900 mil electores, recibió la preferencia de más de 226 mil; otro de los contendientes, Ernesto Cordero, es secretario de Hacienda y ex secretario de Desarrollo Social, obtuvo la preferencia de más de 150 simpatizantes y Santiago Creel Miranda, solo se acercó a 30 mil militantes que deseaban que él fuera el candidato panista. En números redondos 400 mil panistas votaron: Menos de la mitad.
Hasta el momento no se sabe si hubo impugnaciones.    Por otro lado, se tuvo el acuerdo – eso se dijo – que cualquiera que fuera el resultado, los derrotados se sumarÃan y hasta el momento, parece ser que tanto Ernesto Cordero como Santiago Creel Miranda estarán en torno a Josefina Vázquez Mota.
Parece ser que esta contienda produjo tres resultados:
1º.- SU CANDIDATO
2º.-LA UNIDAD EN TORNO AL PROYECTO
3º.- CERO DISPERSIÓN.
Ahora bien, la mayorÃa de la opinión pública, y los comentaristas de prensa escrita y electrónica, asà como en las redes sociales, parecÃa que estaban induciendo la idea de que Ernesto Cordero era el DelfÃn del presidente de la República y lÃder nato del partido de acción nacional; la inmensa mayorÃa de los medios asà lo indujeron.
Pero Josefina, Chepina, Vázquez Mota, asà lo señalamos aquà en este espacio, fue la candidata del presidente de la República desde el inicio de su administración. El presidente tuvo la virtud de irla llevando, preparando, como lo hacÃa en el PRI: Su paso por la administración pública Federal, su trato con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación coadyuvaron en su formación, crecimiento y consolidación; su estancia en la Coordinación de la campaña presidencial y en las esferas de dirección panista le fueron útiles para establecer contacto con los cÃrculos de poder y toma de decisiones del partido que la atrajo,  supo conservarla y sacarle provecho. Sus actuación en la SecretarÃa de Educación Pública y su función en la SecretarÃa de Desarrollo Social le sirvieron para conocer el terreno polÃtico administrativo de dos áreas sumamente sensibles de la administración pública, y del paÃs, experimentar y tomar decisiones; sus funciones como lÃder de la fracción panista en el H. poder Legislativo, le sirvieron como colegio para conocer, manejar los pesos y contrapesos polÃticos, el juego de las presiones y valorar la polÃtica, los llamados lÃderes y protagonistas de la vida polÃtica del paÃs. El aparentar su alejamiento y mediático rompimiento con el titular del poder Ejecutivo nacional fueron valores entendidos y virtuales.
Ella siempre fue la PREFERIDA, pero tenÃa qué ganárselo.
Lea los números: Recibió 226 mil votos, equivalentes al 55% de los votantes y sus dos contrincantes, juntos, sumaron 170 mil preferencias.
Ni juntos le pudieron ganar: Les sacó una diferencia de más de 75 mil votos.
Ya están los 3 candidatos y la contienda se resuma en esto: ¿Quién ganará: o el PAN, con todo el poder de la presidencia de la República, o la oposición?






















