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Silvano: no finjas demencia y estúpida calma, asume tu responsabilidad moral y legal con los periodistas Arturo Cano y Jaime Márquez.

Antes de seguir tecleando esta columna justo es hacer un alto y recordarle al tal Silvano Aureoles Conejo, candidato del PRD y apéndices pendencieros a la gubernaturas de Michoacán, que tiene un compromiso moral y legal con los compañeros Arturo Cano y Jaime Márquez, empleados de su campaña que sufrieron un accidente hace poco más de un mes.
Como buen politiquillo, Silvano es proclive a hacerse más guey de lo normal, y no, no es posible, sobre todo con el diagnóstico médico que, desgraciadamente no es favorable para ninguno de los dos periodistas siniestrados, aunque haya perdido la gubernatura, Aureoles Conejo tiene responsabilidad legal con ambos, y debe cumplirla a cabalidad. Por eso, hasta no saber lo contrario, le seguiremos recordando sus obligaciones en todos nuestros espacios.
“Mira Alfredo, no quiero sorpresas”, dice que le dijo Humberto Moreira al Rey Mierdas o Alfredo Anaya Gudiño, esto antes de la elección del pasado domingo 13; la historia la conocemos todos, pues se perdió completo el Distrito con todas sus alcaldías y la diputación local. Sorpresa hubiera sido que ganaran los candidatos priistas, pero no, fueron negociados por el Rey Mierdas.
De los coordinadores regionales, nada más uno arrasó con sus contendientes: Jesús Reyna García, ganó las cuatro diputaciones de Morelia aunque la alcaldía de la capital no se defina aún, pero, lo que es Víctor Silva Tejeda y El Rey Mierdas, mejor conocido como Alfredo Anaya Gudiño, no pudieron con el paquete.
En cuanto a los Orihuela, estos se apañaron como clan familiar y sacaron su diputado, aunque le entregaron la presidencia municipal de Zitácuaro al tal Juan Carlos Ponce, que siempre sí resultó ser ahijado del ex gobernador  Manuel Tinoco Rubí.
Para cuando usted lea esta columna ya debe de existir un resultado por parte del Instituto Electoral de Michoacán en cuanto a la elección de presidente municipal en Morelia, una vez abiertos los paquetes electorales y contabilizados nuevamente, deberá de dar un fallo que, dicho sea de paso, podrá ser reclamado ante el tribunal electoral estatal y después ante una instancia federal.
Lo interesante aquí es la serie de anomalías que se detectaron, pues en casillas con un universo de 500 boletas aparecieron en las urnas 900, todas a favor del candidato priista, si se anulan éstas y se equilibra un poco la cosa, es posible un campanazo y Marko Cortés sea edil.
Por cierto, hay mucha tela para tirarle al Lázaro Medina el teatrito, pues usó recursos públicos para hacer campaña, con personal del ayuntamiento, amén de meter urnas embarazadas en las casillas, además, no se explica que mande al tal Marco Antonio Aguilar Cortes a defender la elección, pues aunque ha sido rectora de la michoacana y tal, jamás en su vida ha litigado, es un filosofo del derecho, pero de escritorio.
Otro que de plano no conoce la vergüenza, ni por internet, es un empleado del gobierno estatal que cobra como subsecretario de salubridad, es hermano de un gasolinero famoso por prestar el pedigrí para blanquear capitales, ahora resulta que Julito mío se interna en terapia intensiva del Hospital Civil para curarse una cruda, quién como él,  pues hay gente que ocupa la cama y el servicio y se la niegan porque este pirrurris advenedizo sintió que la virgen lo llamaba.
Ni con EL BUEN FIN despega el frustrado proyecto llamado Paseos de Altosano, emporio de varios pero el que da la cara es un tal Francisco Medina, que no obstante bajar las rentas de los locales, dar dos por uno y llevar un WALL MART por el rumbo, logra meter gente en el bodoque de lonas, cemento y mármol, los morelianos no responden.
La parte de dejar que el tiempo transcurra y la gente pidiera a gritos el acceso aéreo, terrestre o marítimo al lugar no funcionó, por eso se sabe que el tal Medina anduvo meneado con los candidatos a la gubernatura, para amarrar le construyan aunque sea una ciclopista, a la mejor si bolea bien sus zapatitos, los Reyes Magos le pueden dar una sorpresa, o un armaño, es lo mismo.
“A los beatos, los beatifican; a los santos, los santifican y a las ratas, las ratifican” hasta que Fausto Vallejo Figueroa, gobernador electo de Michoacán, no dé a conocer los perfiles de su gabinete, desde el café más pinchurriento hasta la cantina más pomposa, pasando por baños de vapor y borracheras casuales, se va a especular con ganas al respecto.
Nombres y gente que buscarán colarse, unos; otros que se auto propondrán y los menos, esperarán paciente una llamada telefónica. También los hay que reptan por todos lados para colocarse o ser mencionados siquiera, como un Raymundo Puebla Calderón, que ya se auto destapó como secretario de Salud. Un tipo que no cura ni un pulque, por cierto, pero así va a ser hasta que se nombre al gabinete.
O de plano habrá luchas de intereses, como en el caso del tema deportivo, un tipo que se rifó con su patrón fue un tal Gabriel Prado Fernández, quien recorrió Michoacán repartiendo balones, redes y demases, lo natural sería que le dieran la CECUFID, pero, en el mismo rubro, hay un grupo que enajena el tema deportivo a gran nivel, se dicen liberales y promotores culturales de Miguel Hidalgo, y los encabeza un tal pony,  la duda persistirá, ¿no?
Lo que sí es un hecho, es que los 55 presidentes municipales priistas se partieron el lomo haciendo campaña, tan es así que los delegados especiales del CEN tricolor se llevaron excelente impresión de la organización y disposición de los mismos, comenzando por Armando Medina, quien lidera la asociación estatal de ediles tricolores.
Estos, según la lógica y las buenas maneras, deberían aspirar a ocupar alguna cartera en el gabinete, pues cuentan con experiencia suficiente para entregar buenas cuentas, eso es lo que ocupa el próximo gobernador: un equipo experimentado y capaz. Â