Etelberto Cruz Loeza.
YO NO CONOZCO OTRA FUENTE DE PODER MÁS QUE LA OPINIÓN PÚBLICA. MI AFÁN SERÁ ESTUDIARLA; MI INVARIABLE EMPEÑO EN SUJETARME A SUS PRECEPTOS. A LOS HOMBRES QUE ESTÁN AL FRENTE DE ELLA, TOCA ILUSTRARME Y ADVERTIRME; Y MI MAYOR SATISFACIÓN SERÁ OBSEQUIAR LAS INDICACIONES QUE ME HAGAN, FUNDADAS EN JUSTICIA Y RAZÓN. BENITO JUÁREZ. AL PROTESTAR COMO PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA EL 15 DE JUNIO DE 1861.TOMADO D EPENSAMIENTO POOLÍTICO. NÚM. 20, VOL. 5. DICIEMBRE DE 1970
El último domingo de mayo, pp, leí la columna-colaboración de Carlos Elizondo Mayer-Serra publicada en REFORMA, en su edición de ese dominical mayo; la tituló TAPABOCAS Y atrajo mi atención y la releí. Reproduzco la parte central, esencial, de ese trabajo –; se refiere a palabras de AMLO en su conferencia de prensa, la Mañanera, le llaman:
“Existe el derecho del pueblo a la información…si yo dejo pasar una noticia falsa y luego otra y otra, pues es vivir en la confusión… (El mismo día también dijo) NO QUIERO ESTAR SEÑALANDO SIEMPRE A EL UNIVERSAL y que al REFORMA. OJALÁ, Y LOS CONVOCO A QUE DEPONGAN ESA ACTITUD, PORQUE SI NO, SI ME VEO OBLIGADO…”.
El presidente de la República tiene razón. El artículo 6° constitucional, dice: La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público; el derecho de réplica será ejercido en los términos dispuestos por la ley. EL DERECHO A LA INFORMACIÓN SERÁ GARANTIZADO POR EL ESTADO.
Y en su segundo párrafo dice: Toda persona tiene derecho al libre acceso a la información plural y oportuna, así como a buscar, recibir y difundir información e ideas de toda índole por cualquier medio de expresión.
El inicio del tercer párrafo dice. El Estado garantizará el derecho al acceso a las tecnologías de la información y comunicación, así como a los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de banda ancha e internet…
Así las cosas, la manifestación de las ideas y el derecho a la información son derechos de los ciudadanos, no del presidente de la República, ni del gobernador, ni del presidente municipal, ni de ninguna autoridad, ni funcionarios, públicos, en turno. Es una obligación constitucional de todos ellos, los Ejecutivos – federal, estatal y municipal – garantizar esos derechos: a la libre manifestación de las ideas y el de la libertad en el acceso a la información.
Las relaciones de los hombres de poder con los Medios, con los comunicadores han sido difíciles, espinosas; aquéllos siempre han considerado que por entregar a determinadas empresas y/o prestadores de servicios contratos=convenios para difundir obra del Estado=gobierno, programas y acciones públicas del Estado – en sus 3 niveles de gobierno – han comprado inmunidad, blindaje y evitarán la crítica, están equivocados.
Son 2 cosas diferentes. Una, la empresarial, la contraprestación de un servicio y la otra, la de acceso a la información y difundirla; Quedaría a las estructuras técnico administrativas de las empresas usarla o rechazarla- no usarla y el modo o modito de usarla.
Estas relaciones difíciles han derivado en eventos picarescos, anecdóticos y hasta frívolos que quedan en el museo de la fábula, como aquella expresión de López Portillo…Le pago… ¡para que me pegue! O esta otra…Oye, ¿dónde están entregando los sobres? Allá – señalando – donde está ese chayote…ahí…
Porque, finalmente, ese es el esquema: El Hombre de Poder entrega, da algo… ¡porque quiere!
Posiblemente para evitar – hecho imposible de conseguir – esas complejidades en las difíciles relaciones entre Hombres de Poder-Estado=gobierno y Medios y comunicadores, si el Estado desea evitar a lo máximo juicios negativos sobre componendas entre Medios-comunicadores-Hombres de poder-Estado, estaría obligado a democratizar la asignación de programas de/y difusión de la obra y programas de gobierno e iniciar concursos abiertos para la difusión de la obra del Estado-gobierno con determinados perfiles=indicadores y condiciones para la contratación y .
Sin embargo, TODA CRÍTICA – buena, perversa – ES NECESARIA, ÚTIL.
Ahí está el juicio de Benito Juárez, uno de sus favoritos.
Pero prefieren la opacidad, el mal olor y el sentirse poderoso, inmune a la crítica.
En el caso particular de Andrés Manuel López Obrador, la oficina de comunicación de la presidencia de la República tiene sus preferidos: sus 3 tres favoritos son TV Azteca, TELEVISA y La Jornada. LO CUAL ES NATURAL, TODOS LOS EJECUTIVOSS LO HACEN, PERO ÉL NO DEBE DARSE GOLPES DE MORALINA Y DE FRANCISCANA MORAL.
Con el supremo poder total que tiene él juega con la mentira, las fakenews, las posverdades y con lo que hay más allá de la mentira. TODO maquilla como verdad. (Dice Carlos Elizondo que, según SPIN-Taller de Comunicación Política, AMLO dice en promedio 71.5 afirmaciones que no se pueden probar o falsas diarias.)























