La invitación está en la otra dimensión de los laberintos, esos que transbordan y nos encauzan, a una proyección dinámica en los afluentes fluviales, es un eco de esa resonancia que se va trasmitiendo como referencia de cada uno de nosotros. Un buen día las emociones nos salpican, al admirar los nervudos abetos, en el paseo que hacemos a Hampton Court Palace, es una experiencia imborrable y contemplativa, más los pretextos son los jardines, pero la realidad es llegar a un llamado implícito dónde está situado Hegde Maze, es una necesidad de considerar, de estas composiciones ideadas para eso. Se piensa que es magia, es energía, es la leyenda que los protege en una dimensión interesante, es un jardín- estructura denominada laberinto. Ya, por sí mismo está envuelto en una nube enigmática. Del latín labyrinthus, entrando en la mitología griega (Creta) con la leyenda del Minotauro, dédalo que construye el Laberinto de Cnosos, en el siglo VII a.c el laberinto circular de los etruscos, anterior sin embargo puede ser más antiguo en el periodo del Neolítico y comienzos de la edad de Bronce. Siempre hubo y habrá laberintos en la mente del hombre, ideados, en figuras geométricas, como el cuadrado, rectángulo, circulo o hexagonales etc., lo importante son sus ramificaciones o conductos… Los laberintos se descubren en la diversión, en la religión, en el psicoanálisis o en los métodos terapéuticos, son cruces, pasadizos ciegos y obturantes, mazes o unicorsale, donde hay un centro, o mitológicamente tormentosos en soluciones e bicorsales
El laberinto más amplio, aunque igualmente célebre, está en Hampton Court Palace en Londres, denominado también como Hegde Maze, o la belleza de los abetos planificados, alineados en un modo estratégico, Son jardines de setos ideados primeramente como elementos decorativos para la mente y el cuerpo, pasando más tarde a formar parte del pasatiempo de los aristocráticos o de los adinerados de nuestros tiempos. En 1514 la Corte de Hampton Palace pasa en manos del arzobispo de York Thomas Wosley favorito y primer ministro de Enrique VIII. El cual realiza restauros en la construcción y en los jardines originales. Fue diseñado y plantado por George London y Henry Wise en 1689-1695 para Guillermo III de Orange. contiene 800m de caminos en 243m cuadrados
No se deja de mencionar al arquitecto de Luis XIV J. Hardouin-Mansart, que deja su marca en el famoso laberinto de los jardines de Versailles.
Todo ello nos invita a participar al interno de este juego, donde hay un elemento místico, aquello referente a la energía que invade el cuerpo, al deslizarnos por los vericuetos, que emitirían sensaciones entre las relaciones interhemisféricas, reconocido esto como totalidad y unidad, resultando el renacer interno del individuo, además de producir conexiones neuronales entrelazadas con el misticismo y la diversión. Cantidad de personas que desean absorber esa energía escalando el Mont Shasta, en california en el cual sus surcos son un verdadero laberinto
Otro significado sería el existencial, como es el destino del hombre, con sus sueños e ideales que se pierden en tinieblas de leyendas legendarias, donde el encontrar una salida era un milagro como en los laberintos griegos, en los pasajes, incluso los subterráneos como las catacumbas, son divinos y algunos con significados mágicos y religiosos
Los Laberintos los posee la literatura, como Jorge Luis Borges, escritor argentino, donde él menciona su infancia dentro de esta grande casa- laberinto de Tucumán, en la cual estaban estos largos pasadizos, y recovecos, que fueron acumulados en su memoria con un solo nombre el concepto que lo estrecho constantemente en su existencia y en la de sus obras. Es Venecia, Isla de San Marcos que lo honora, construyendo un laberinto, admirado por su peculiar diseño, con los abetos en composición en el verde de la naturaleza a delinear su nombre al revés y al derecho, realizado por el arquitecto inglés Randoll Coate, compuesto por 3.200 plantas. Un jardín para el autor de El jardín de los senderos que se bifurcan novela que representaría lo temporal. Un término importante que ha entrelazado en su obra entre pesadillas y una parábola cuyo tema es el tiempo un laberinto no físico, sino temporal y lleno de claves y llaves
Es la literatura que los busca, el escritor que los recorre, más el caminante que los disfruta, así es que se adentra en este filosófico argumento, como incluso lo hizo Octavio Paz con su más relevante obra El laberinto de la Soledad, el escritor mexicano, Premio Nobel. En una novela donde se induce a la reflexión, y a simbolizar su laberinto que significará eso El ser mexicano, una carga de análisis y retrospectiva de la existencia, por conductos que domina el ser descargado de una raza, tratar de no olvidar un pasado , más que ello buscar la armonía y la confirmación en llevar a construir obras hermosas, pero se sueña y se ensueña, no se sabe si es despertar de lo real, o de pesadillas Ser cargado de tradiciones en la grandeza. Los Pachucos, jóvenes en su propia provocación de no ser.
El laberinto de Octavio Paz es de rencontrarse y de aceptar la verdadera identidad de su pueblo.
Escribir de laberintos, es entrar en uno de ellos, no en vano podemos pensar que nuestro cerebro es un verdadero y a fascinante… laberinto.
























