El señor Don Porfirio Muñozledo es verdaderamente extraordinario y no únicamente por su longevidad, si no también por su actual actuación en la legislatura federal de esta administración aplanadora MoReNista.

Siendo objetivo, y aun considerando lo que varios consultores políticos profesionales afirman que el cambiar de partido político es una muestra de inteligencia, carece de ideología política y, acaso, en el centro tenga una visión del gobierno y del estado muy suigéneris, pero, lamentablemente, no ha escrito ningún libro de tipo filosófico-político en el que se pueda mostrar y conocer su eje-matiz-línea político-filosófico.

Don Porfirio Muñozledo, es, a sus 86 años, un político que representa la aspiración de muchos hombres que se dedican a la política y a la administración pública; independientemente de que pasará a la historia pro haber colocado la banda presidencial a Andrés Manuel López Obrador el 1° de diciembre de 2019: líder estudiantil, constructor de movimientos sociales, abogado por la UNAM, Doctor en Ciencia Política, catedrático de la misma UNAM, periodista, ensayista, embajador en la ONU y en la Unión Europea, 2 ocasiones presidente de la H. Cámara Baja del H. Congreso de la Unión, senador de la República, 2 veces secretario de Estado, líder de 2 partidos políticos, del país, candidato presidencial, fundador de la Corriente democrática, antecedente del Frente Democrático Nacional y, posteriormente del PRD y, nuevamente, en unión del ahora presidente, fundador de MoRena.

Decano del parlamento mexicano ha sido testigo infalible de los sucesos de la República por dotar a nuestro país de una nueva constitución y, es considerado por muchos, el principal impulsor de la reforma del Estado Mexicano.

En el ocaso de su vida y de su vida política ha dictado cátedra como diputado de la llamada 4T en el palacio legislativo; sabedor de su ocaso político, sin recato alguno y sin cubre boca, expresa su sentir aun sabiendo que no encontrará eco en su bancada ni en su partido, los cuales ya se le salieron del corazón.

En este momento está dando de qué hablar determinado por la iniciativa presidencial, que en materia del presupuesto federal pretende concederle al titular del Ejecutivo Federal facultades unipersonales extraordinarias, al margen de la constitución y rompiendo el equilibrio de poderes nones, pues esa facultad es innecesaria pues MoReNa, como bien lo afirma Don Porfirio Muñozledo, tiene mayoría absoluta – natural y calificada – y no necesita el presidente para nada el voto de los partidos opositores, que son minorías, finalmente.

Por otro lado, Don Porfirio Muñozledo está en contra del decreto presidencial que establece la reducción del 25% de su salario y de su aguinaldo; los calificó, a unos, de ignorantes y, a otros, de abusivos: nadie está obligado a renunciar. Ese decreto es ilegal y debe ser denunciado ante las autoridades judiciales y del trabajo. Lo más grave es que a algunos diputados MoReNistas y funcionarios de la administración Federal – de jefes de departamento hacia arriba – se les está presionando: o aceptas o renuncias.