Por: Jaime Hernández Colorado
Aunque no tenga, Dante Delgado, deberÃa poner sus barbas a remojar. Son mil los problemas que su Movimiento Ciudadano (antes Convergencia) trae detrás. El año antepasado logró colocar a uno de sus militantes de no tan viejo cuño como gobernador en Oaxaca, pero eso ha resultado poco menos que relevante, pues Convergencia (como no podré dejar de llamar a un partido que apenas rebasa la decena de años y al que conocà desde la incubadora) no ha obtenido una sola prebenda de Gabino Cué.
Por otro lado, lo que sà ha sucedido es que figuras de bastante importancia para Dante, como Luis Maldonado Venegas, antiguo presidente del partido, lograron colocarse en puestos importantes. Maldonado, por ejemplo, ahora despacha como secretario de educación del gobierno de Rafael Moreno Valle. Y ese parece uno más de los movimientos estratégicos que Dante Delgado suele hacer con los puestos que obtiene su partido. Le es usual colocar en ellos a individuos de su plena confianza, hasta que dejan de tenerla, o hasta que los puestos se hacen menos y hay que alternar a los ocupantes. En 2000, cuando Convergencia ganó su primera senadurÃa, Dante Delgado colocó allà a Armando Méndez de la Luz, exalcalde de Xalapa. Nomás que el acuerdo con él fue que se irÃa cada tiempo de licencia para permitir que Guillermo Herrera, el suplente, también supiera lo que era despachar en Xicoténcatl, 9.
Si bien Convergencia nunca fue un partido con gran presencia nacional, pues siempre se tambaleó, nunca habÃa estado tan cerca de perder el registro, lo cual seguramente sucederá en las elecciones federales de este año. No sólo porque la apuesta que ha hecho Delgado, desde 2006, por López Obrador, no parece que vaya a rendirle frutos, pues el electorado grueso de ese candidato bien podrÃa tachar el sÃmbolo del PRD y no el de Movimiento Ciudadano.
El problema para Dante Delgado es que su partido no solamente no tiene ni puede aspirar a tener presencia en el ámbito nacional, sino que, tan descuidada han dejado su estructura regional que, ahora mismo, esta semana, se ha aprobado la creación de “Alternativa Veracruzanaâ€. Ese nuevo partido estatal acaba de obtener autorización para presentarse a las próximas elecciones. Y resulta que el que lo encabeza es Alfredo Tress Jiménez, no tan antiguo presidente del CDE de Convergencia en Veracruz –y diputado local en la legislatura 2007-2010, por Convergencia. Alfredo Tress comenzaba a convertirse en un individuo de las confianzas polÃticas de Dante Delgado, sin embargo, idéntico que José Guillermo Herrera Mendoza declinó el amor de Dante por el de algún otro jefe.
Como es bien sabido, la estructura de ese partido mantiene a Dante Delgado como la autoridad máxima. AsÃ, Alfredo Tress contó siempre con el favor de Delgado y, en su momento, fue sostenido como dirigente estatal del partido a pesar de que su perÃodo habÃa concluido. Luego, en la legislatura pasada, en que coordinaba la pequeña bancada de su partido, según denuncia del propio diputado, intentó sobornar a Sergio Vaca Betancourt, legislador convergente, para no asistir a la sesión del congreso estatal en que se aprobó un crédito de 10 mil millones de pesos al gobernador Fidel Herrera. Este tema jamás fue aclarado y no seré yo el que afirme que la del soborno es una historia fidedigna, pero, cabe señalarla.
De repente, cosas que suceden, a Tress, que se inconformó por el cambio de nombre y la “entrega†de ese partido a López Obrador, le llegó el pálpito de que Dante Delgado era un dictadorzuelo partidista y que se dedicaba a “titiritero†de Convergencia. Que con él estaban alineados el presidente estatal y el representante ante el Instituto Electoral Veracruzano (IEV), que no respetaba los procedimientos del partido, que no respetaba la disidencia de opiniones, que buscaba solamente el mantenimiento de Convergencia para conservar su parcela personal. ¡Vaya epifanÃa la de Alfredo Tress!, ¿Cuántas horas de meditación profunda habrá necesitado?
Al respecto surgen preguntas perversas, tanto cuanto esa es una caracterÃstica de este observador, ¿por qué no se dio cuenta de todas las cosas malas que tenÃa Dante Delgado antes?, ¿de veras nunca intuyó, ni remotamente, que ese partidito y su funcionamiento institucional algo tenÃan de autoritario?, ¿jamás leyó los documentos básicos del partido –ahà claramente se señala que Delgado es presidente del órgano máximo de autoridad partidista?, ¿habrá sabido Alfredo Tress, cuando dirigió Convergencia en Veracruz, de los cañonazos de varios miles que algunos precandidatos desdeñados por el PRI o el PAN ofrecen a cambio de una candidatura por Convergencia?, ¿habrá disfrutado de esos cañonazos, o fue precisamente eso lo que le molestó? Y si se dio cuenta de todo eso ¿por qué se esperó hasta ahora?
AsÃ, el partido de Tress no sólo es impresentable porque él lo es en tanto ahora denuncia todas las barbaridades que suceden en su antiguo partido, olvidándose de señalar que él disfrutó ampliamente de esa dinámica. Es impresentable porque Tress lleva en la secretarÃa general, de segundo de a bordo, a un individuo a cual más camaleónico, candidato a presidente municipal fracasado, ya tres veces, al parecer para él no existe la “vencidaâ€. Y las tres veces por partido distinto. La primera por el Partido Revolucionario Veracruzano (PRV), la segunda por Convergencia y la tercera, hace menos de dos años, por el Partido Acción Nacional (PAN). Y al respecto surge una pregunta más, también perversa, ¿sabrá Alfredo Tress que su segundo de a bordo en “Alternativa Veracruzana†se sirvió de uno de aquellos cañonazos para llegar a la candidatura convergente a una presidencia municipal?
En fin, en contra de Alfredo Tress hay mil argumentos. Nomás que, resulta, en el ajedrez de Convergencia Tress nunca llegó a mucho, como sà llegaron varios más que ahora son los que defienden a Dante de los ataques del exdiputado, entre ellos, por supuesto, Armando Méndez de la Luz, el primer senador convergente –y el único, del par que ocuparon la primera senadurÃa, que sigue siéndolo, pues Guillermo Herrera hace mucho que abdicarÃa a sus derechos naranjas para teñirse de rojo y servir como secretario de comunicaciones del gobierno de Fidel Herrera Beltrán.
La debacle de Convergencia es inminente y sólo Dante Delgado con su magnÃfico olfato polÃtico sabrá en qué va a terminar. Lo que hay que rescatar de este caso es que Alfredo Tress no quiere un partido democrático, ni quiere presentarse a las elecciones como una opción real. Lo que busca es exactamente lo mismo que Delgado: una parcela personal. Algún enfoque teórico señala que las organizaciones no pueden ser democráticas en tanto no sea ese un valor que tienen los individuos que las dirigen o que pertenecen a ellas, y eso pasa aquà muy claramente. Alfredo Tress Jiménez, cabeza visible de “Alternativa Veracruzana†quiere ser a ese nuevo partido lo que Dante Delgado es –y ha sido durante poco más de una década– para Convergencia. Queda esperar que dentro de diez años, si “Alternativa Veracruzana†tiene éxito, surja otro Alfredo Tress que quiera acabar con las prácticas autoritarias no ya de Dante Delgado, sino del original Tress.
Por otro lado, Convergencia como partido parece no tener remedio. Porque al ir perdiendo cada vez más espacios Delgado no tiene posibilidades de administrar ningún tipo de abundancia, porque lo que hay es lo más contrario a eso. Y si no tiene qué repartir a sus liderazgos, tampoco va a tenerlos. Primordialmente porque los que tiene no son aborÃgenes de Convergencia. La mayorÃa nacieron en el PRI y siguen teniendo fuertes lazos con él y, sin duda, pueden verlo como una opción a la que es posible volver.
Asà pues, Convergencia, que no tiene ningún recurso del que echar mano en el ámbito nacional, tampoco lo tiene ya en el regional. Su decadencia como partido está acentuándose, también la decadencia de Dante Delgado como polÃtico. De haber sido el hombre indispensable de Veracruz es el que está viendo su base social esfumarse, está viendo a su partido desmoronarse en Veracruz, su bastión, su Manga de Clavo.
Publicado en la Revista Gurú PolÃtico (http://www.gurupolitico.com) y reproducido con la autorización de su Director.
PolÃtica y Administración Pública en El Colegio de México. Columnista del Blog de la Revista Ãgora de estudiantes del Centro de Estudios Internacionales de El Colegio de México. Miembro del consejo editorial de la misma revista. [email protected]. Twitter: @jhcolorado
























