Los muy lamentables hechos de sangre  en penales nacionales y   ampliamente difundidos por las vías inmediatas de información, chisme y comentario y amarillista e  intencionalmente  desviados por Medios de Comunicación y fuentes oficiales de información y comunicación social, pese a todo,  el fondo llevan la demostración de algunos principios que no se desean aceptar:

1°.- Es un problema complejo.

2°.- Ejemplo de corrupción, lo que  no es nuevo.

3°.- El modelo de readaptación social no es rentable, social, ni económica ni jurídicamente. (No existe, y si existe se desconocen sus conclusiones y recomendaciones, un estudio sobre seguimiento de los reclusos que son liberados y su inserción en la sociedad. En número y porcentajes serán- serían – irrisorios).

4.- Siendo un problema complejo, también debe considerarse la cuestión económica y social de los reclusos, de toda la sociedad, el ambiente social, el ambiente económico. Para nadie es un secreto que en la sociedad nacional no existe el hábito de respetar la norma, la ley, el orden. No existe la costumbre de respeto a la propiedad de los terceros. En concreto, estamos fallando como sociedad: los pilares de la sociedad están devaluados: familia, Iglesia-religiones, política, administración, moral valores: NADIE  EN LA INEMSA MAYORÍA DE LOS CÍRCULOS Y SECTORES SOCIALES SE FORMA, SE EDUCA, SE TRABAJA TENIENDO LA VERDAD Y EL RESPETO A LA LEY, AL DERECHO, EL EJEMPLO, COMO MODELOS.

5°.- No debe verse nada más del lado oscuro, también el otro lado: los trabajadores de los penales, centros de readaptación, de detención, o como se llamen: escolaridad, cultura, personalidad, formación, profesionalismo, salarios, prestaciones, opciones de desarrollo profesional, pensiones y gratificaciones. Hacerle, y sea,  atractivo el trabajo.

Al final se verá que los órganos jurisdiccionales únicamente detendrá y llevará a los tribunales y castigará a los que están en el extremo más débil de la hebra, validando la sentencia: LA HEBRA SE ROMPE POR LO MÁS DELGADO, LO QUE ES MUESTRA DE LOS DOS VALORES NEGATIVOS QUE PREVALECEN EN LA SOCIEDAD: CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD.

Mas la corrupción y la impunidad   no son culpa de unos cuantos. No, es de toda la sociedad. Así lo aceptamos todos y con ellas vivimos, aunque estén carcomiendo, socavando los principios existenciales del estado de derecho y debilitando el famoso y no escrito contrato social entre individuos-sociedad  y Estado.

Debe darse en todos, pero en este momento, un momento para una revisión desinteresada y autónoma que elabore propuestas y se cambien los  objetivos finales y los principios de administración, no de gobierno,   de este tipo  de espacios de detención, que, supuestamente sirven para proteger a la sociedad de los delincuentes que han actuado en su contra y resulta que son universidades de formación, actualización, capacitación y superación ocupacional, y en el colmo, hasta oficinas y centros de descanso.   Â