El mínimo espacio de maniobra administrativa que está al  alcance del titular del poder Ejecutivo estatal, obliga a planificar sus acciones que indudablemente siempre se reflejarán en dinero, en presupuesto, en obras y en inversión, razón por la cual la administración Vallejo y Figueroa entró en la fases de diseño de programa de austeridad, cuyas acciones deben generar condiciones para el ahorro.

Por lo pronto,  y en base en lo heredado de la administración godoyista, ya no se recontratarán a los casi, o más,  de tres mil trabajadores que laboraban y cuya relación laboral terminó con la administración que finiquitó el pasado 15 de febrero.

Por otro lado, el titular del Ejecutivo estatal anunció que “se valora”  la “posibilidad” de disminuir las percepciones  salariales de los funcionarios de primer nivel; además, señaló que aun no está listo el plan de austeridad que prevé la administración y que radica en la disminución de gastos de combustibles, energía eléctrica, agua potable, telefonía celular y el arredramiento de inmuebles. Afirmó que no puede haber  despilfarro, sobrantes, ni tener una nómina que no podamos ni siquiera pagar.

En realidad se esperaba un anuncio semejante, pero  se dice que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones; concedamos el privilegio de la duda, porque la administración no tiene ni una semana, sin embargo, con todo y que se tiene la justificación del inédito caso de la calificación y definición de su triunfo, debería tener – estaba obligado a ello – ya un borrador de un plan de gobierno, que debió ser alimentado con las demandas y propuestas de precampaña y campaña política y el tiempo entre la elección y la Toma de Protesta.

Por otro lado, el hecho de la NO contratación de personal obedece al finiquito del contrato, no a la  política pública de austeridad, que si bien se habla de tres mil  personas, las personas que i fueron designadas también requerirán personal de confianza o, ¿será que por política pública – aun   no definida – desaparecerán los secretarios particulares, asesores, coordinadores y demás puestos semejantes?

De la época moderna – de la presentación de las crisis en las administraciones neoliberales – que le echaban la culpa a los políticos (¿ahora a quién se les endilgará?) los planes de austeridad siempre han sido al revés: se sale gastando más en todo y aumenta el personal, la relación, plantilla y estructura administrativa de las entidades  del sector público, sea del nivel que sea.

¿Será verdad que se disminuirá la reducción del gasto  en  celulares? (que en realidad no son ni  indispensables, ni imprescindibles).     ¿Cómo le harán para reducir el gasto en agua potable?     ¿Y en combustible?

¿Asignarán  rígidas cantidades, colocarán medidor y/o contador – como en el agua potable? Habrá que ver y esperar para valorar. Por lo pronto …  esperar.