Lo que fue una promesa de campaña – vender el avión presidencial –TP-01 – del candidato Andrés Manuel López Obrador y que fue una decisión del ahora presidente de la República al ofrecerlo en venta a todo el mundo y que estuvo expuesto en algún lugar del extranjero – con un costo de 28 millones de dólares como gastos de renta y consumibles, así como su seguridad, ha devenido, involucionado en varias cosas; la penúltima, la puntada de rifarlo, a través de la Lotería Nacional y/o de Pronósticos Deportivos y rifarlo el 5 de mayo, ofreciendo al pueblo 30 millones de cachitos, a $ 500.00 (quinientos pesos 00/100 cada uno), con lo que se recuperaría su costo, más la idea ha evolucionado.

Dado que era una idea, no se pensaron en los detalles del universo de la rifa, como Los cachitos serían los boletos o serían vigésimos o series, cuál sería el costo, quién obtenga el premio mayor, qué hará, cuánto pagará, cómo lo sacará del hangar en donde está, lo entregarán con gasolina.

Total, la idea no cuajó, hasta llegar a la siguiente:

Habrá una rifa, que realmente será una contribución del pueblo, pues el Estado=gobierno no tiene dinero. El esquema es el siguiente: realizar una rifa el 15 de septiembre y los premios mayores serán 100, cada uno por $ 20,000.000,00 – VEINTE MILLONES DE PESOS -; EL DINERO RESULTANTE DE LA ESTA RIFA SERÁ PARA LA COMPRA DE EQUIPO MÉDICO Y HOSPITALES, ASÍ COMO PAGAR EL MANTENIMIENTO DEL AVIÓN.

La idea presidencial se fue complementando con estas expresiones-sugerencias presidenciales: ofrecer el 60% de los boletos – cachitos a la iniciativa privada=empresarios para que ellos los compren y los entreguen-vendan-regalen y el 40% restante se ofrecerá al pueblo mexicano.

El jueves 13 del presente se realizó una cena en Palacio nacional a la que fueron invitados 100 grandes empresarios para convencerlos de que cada uno compre 40 mil boletos y los distribuyan entre su personal o promuevan la rifa en sus empresas.

Se dijo que este formato es porque el Estado-gobierno no tiene dinero para cumplir sus promesas de campaña y sacar adelante todos sus programas sociales.

Debe recordarse que el avión presidencial aun se debe. No está totalmente pagado y está generando doble gasto: su mantenimiento y su amortización=pago de deuda y que la presidencia de la República gasta en transporte presidencial y comitiva…teniendo un avión expresamente comprado y acondicionado para eso: transportar el titular del Ejecutivo federal.

Todo lo anterior, está mostrando que existen ahorros mal entendidos y que, este caso, está sirviendo para mostrar lo siguiente: distrayendo a la sociedad nacional y el capricho presidencial, que, contra toda lógica y costo, lo desea realizar.