Es muy bien sabido que la nueva administración estatal de nuestro estado tiene serias dificultades financieras; que, aparte de una deuda conocida existen varias  áreas  y cantidades que se van conociendo que tiene pasivos y deudores diversos y que el estado tiene la obligación ineludible de pagar la cuenta corriente – salarios y servicios – de su personal, que, curiosamente, será la primera quincena del nuevo personal y la quincena cuatro del personal de base, sindicalizado y que, en definitiva, debe pagarse haya o no haya de dónde; lo cierto e ineludible es que debe pagarse y.

En el horizonte está la obligación de tener dinero-presupuesto para asignarlo al Instituto Electoral de Michoacán para que organice y realice las elecciones extraordinarias para la presidencia municipal de la capital del estado. Y debe darse y debe estar ahí.

En estas condiciones, y careciendo la administración de una varita mágica para allegarse recursos ni tiempo para proponer nuevos impuestos o incrementar los ya existentes y con las trabas para recortar el personal y áreas de la administración – los que se habían señalado como no renovables, resultó que siempre sí, la mayoría, porque no se quiso confrontar  en los tribunales ni con los grupos de presiones partidistas.  -, ajustar cuentas al gasto superfluo – las entregas de cuotas a los sindicatos – los cuervos de toda administración – CRÍA CUERVOS Y TE SACARÁN LOS OJOS -   la administración no tiene otra salida que pedir prestado, porque aunque tuviera  no darían resultados inmediatamente – recursos financieros frescos, constantes y seguros, así que inició el juego: PEDIR PRESTADO PARA FINANCIERA LA ADMINISTRACIÓN Y ESTA TRABAJE – (Como en los Estados Unidos  pedir prestado para pagar el desarrollo y los intereses de la deuda interna, ni más ni menos)-.

Todo esto es un mejoralito, una aspirina, porque la administración Vallejista si quiere empezar a dar muestras de cambio debe enfrentar la realidad y la realidad es chocar con las organizaciones laborales que le significan dinero extra bajo la mesa o sobre  la mesa, que para el caso es lo mismo – y recortar la estructura administrativa, disminuir salarios y prestaciones  y la aplicación de serias medidas de austeridad.

Otro tipo de medidas, será jugar a lo mismo y seguir por el mismo camino.

La administración Vallejista debe tener presente la  vieja sentencia política: NO SE PEUEDE GOBERNAR SI SE TIENEN REMORDIMIENTOS. O como se dijo  en la ceremonia  conmemorativa del XXI aniversario del fallecimiento de Don Carlos Gálvez Betancourt: TENER CABEZA, CORAZÓN Y CARÁCTER.