En Estados Unidos, terminó una fase de la lucha por la presidencia de la República que se definirá el 8 de este noviembre con la elección del presidente 46° o la reelección de Donald Trump; esta fase fue el juicio político contra su actual presidente, el magnate inmobiliario y Hombre Show-Reality Shows, Donald Trump, quien fue acusado por el partido demócrata, por abuso de poder y obstrucción al congreso en sus investigaciones para delimitar y demostrar que el presidente del país, traicionó a la patria, permitió la intromisión de un país extranjero en las elecciones del país y se confabuló para lograr su objetivo.

Mostrando la casi total disciplina partidista, tanto los demócratas – que controlan y gobiernan la cámara de Representantes – y del partido republicano – que tiene control y gobernabilidad en la cámara de Senadores, los legisladores votaron férreamente con una disciplina partidista: del primer cargo – abuso de poder – la votación fue 48 senadores – todos ellos del partido demócrata. contra 52, del partido Republicano. El Veredicto fue NO CULPABLE. Del segundo cargo, Obstrucción al Congreso – la votación fue 47 senadores por el partido Demócrata – y 53 Senadores, por el partido Republicano, NO CULPABLE.

Primeramente, la diferencia en ambos cargos la hizo Mitt Romney, quien, siendo republicano, votó con los demócratas en el cargo de Abuso de Poder.

Segundo, como se votó en bloque partidista – que también es una forma democrática – el veredicto de NO CULPABLE ya era esperado, pues si bien la cámara de representantes, en poder de los demócratas, presentó, argumentó y documentó los cargos, quien votaría y decidiría, pues constitucionalmente está establecida esa función y responsabilidad, era la cámara de Senadores, en poder de los republicanos y se conocía que nadie movería un nanomilímetro de la disciplina partidista, salvo el excandidato presidencial Mitt Romney, quien fue considerado como un rival y enemigo político de Donald Trump: Traidor, fue lo menos que le endilgaron.

Ahora inicia realmente la campaña política por la presidencia – que será o reelección de Donald Trump o un nuevo presidente y los republicanos ya iniciaron la revancha política, solicitando una investigación de los viajes del Hunter Biden, hijo de Joe Biden, presumiblemente candidato demócrata.

Ahora bien, Donald Trump está con una actitud muy triunfalista y, por el hecho de su absolución política y la enorme cantidad de dinero reunido por su comité de campaña, casi todos dan por descontado su triunfo en noviembre, pero, 1° Aun con todo el poder y el dinero del mundo, es sumamente predecible y los demócratas, aunque perdieron el juicio político, demostraron que Donald Trump traicionó a la patria y permitió la intromisión de un país extranjero en procesos exclusivos de los norteamericanos y, 2° el país y su sociedad está muy dividido, casi equitativamente y se desconoce cuál será el comportamiento de los electores y qué tanto influirá la idea de traición a la patria y permitir la intervención de un país extranjero en asuntos de exclusiva competencia de los norteamericanos.

Así que, aunque Donald Trump ya inició sus trabajos para políticamente vengarse de quienes presentaron los cargos en su contra, lo mejor está por venir.