De un tiempo a esta parte voces “conocedoras de la realidad nacionalâ€, tanto del sector privado – factor patronal y financiero – como público, agrupaciones de todo tipo de trabajadores del paÃs, comentaristas, analistas, investigadores, sociólogos, etc., y etc., han expresado su punto de vista sobre la ya inoperancia, la no vigencia del modelo económico que desde hace, aproximadamente, treinta años, el poder Ejecutivo federal, siendo presidente de la República Miguel de la Madrid Hurtado, inició el viraje hacia lo que vivimos, disfrutamos y sufrimos: Inequidad en la distribución: Los menos – 15% – reciben más del 85% de la riqueza nacional y el restante 15% de se va a l 85% de la población mexicana, lo que ha provocado que el número de pobres aumente cada año, se dé ampliación y profundidad de la zanja entre miserables, pobres, clase media, ricos y multimillonarios.
Por supuesto esto no lo ve el gobierno, en cualquiera de sus tres niveles. Para él todo está color de rosa y azul pastel.
Por supuesto que el sector privado factor real de poder, porque el Estado lo ha permitido – promueve sus declaraciones por sus intereses, no porque sea Alma de la Caridad y se conduele de la situación de la clase trabajadora y de la Clase Media.
Ahora fue el turno de Sergio Cervantes Rodiles, presidente de la Cámara Nacional de l Industria de la Transformación y declaró: “A pesar de la fortaleza macroeconómica de México– ellos, los patrones -, en el plano interno enfrenta serios problemas, porque dÃa a dÃa cierran empresas y otras cambian de giro, sobre todo a comercializadoras, por lo que ya no generan empleos ni riqueza para el paÃs. Los industriales están preocupados no solo por el bajo crecimiento de la economÃa, sino también por la falta de reformas estructurales, como la energética, laboral, educativa y fiscal y por el escaso acceso al financiamiento. Hay que cambiar la estrategia económica de la nación a una que incluya una polÃtica industrial con un enfoque de sector-región y que otorgue incentivos a las actividades exportadoras manufactureras para que diversifique sus mercados, entre otros aspectos. Los sectores público y privado deben trabajar en conjunto para replantear la estrategia de crecimiento y aplicar nuevas polÃticas que lleven al desarrollo económico nacional. Las mayores preocupaciones de los empresarios se relacionan con el bajo crecimiento, la falta de las reformas estructurales, la pérdida de competitividad y la carencia de financiamiento, problemas que afectan la buena marcha de la industria y el desarrollo del paÃs. Otro factor que ha limitado el crecimiento económico es la ruptura de las cadenas productivas por lo que se debe tener un entorno favorable, a través de incentivos a las grandes empresas que cu8enten con una gran red de proveedurÃaâ€.
La Comisión de energéticos de la misma CANACINTRA afirma que:†No tenemos ahora la infraestructura ni el capital necesarios para hacer frente a las empresas transnacionales que están utilizando las nuevas concesiones y aprovechar el mercado y la riqueza que les dejan. La CFE está perdiendo dinero porque los productores independientes se llevan todas las utilidades. Â
El centro de todo es que a ellos no les está tocando mayor parte. ¿Y la voz de los trabajadores?






















