Como ya es bastante conocido y hasta sumamente aplaudido por los corifeos de la administración federal, la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, con la presencia del gobierno de la República – representado por la secretaria de trabajo y previsión social, autorizaron y determinaron los montos de los nuevos salarios mínimos, los cuales fueron incrementados en un 20% y se colocaron en más de $ 124.00 pesos diarios en casi todo el país, con excepción de la franja fronteriza que se rige por otros tabuladores.
El área de comunicación social y dependencias del sector laboral y hasta empresarial afirmaron que en más de 36 años jamás se había otorgado-concedido-dado un monto de esta naturaleza y se fueron aun más lejos, parta citar a José López Portillo, quien pretendió administrar la abundancia después de enfrentar y resolver la crisis, mas lo que dejó al final fue la devaluación del peso.
Total, que, en este escenario actual, el nuevo salario mínimo sirvió para festinar el auge económico que se desea tener o se tiene: dinero circulando, mas lo que no se dijo fue que era imposible que el sector empresarial absorbiera-aceptara-administrara ese incremento y disminuyera su margen de ganancia. Esto era imposible.
Grandes empresas, corporaciones y medianas, pequeñas y minúsculas empresas con la intención de pagar los nuevos salarios subirán – si no es que ya lo hicieron – el precio al vendedor-distribuidor-público de todos sus productos, desde los más sencillos hasta los más sofisticados e indispensables.
Y lo mismo se puede asegurar del Estado como patrón, gobierno: no puede jalar la cobija o incrementar la rebanada del pastel sin o descobijar otra parte o reducir la tajada para alguno de los comensales, pues el Estado no tiene una fuente constante de dinero: todo el dinero que tiene-le llega-recibe el Estado viene de los diferentes sectores de la sociedad por una o varias de las vías siguientes: Impuestos, productos, aprovechamientos y derechos, además de la venta de sus recursos propios y naturales o procesados, como combustibles – gasolinas, gas, electricidad -, fertilizantes, y la venta-oferta de sus servicios públicos, como expedición de miles-diferentes de documentos públicos y servicios, como peajes en autopistas, materias primas, etc.
¿Y qué es lo que hará o ya hace?
Subir el costo de todo y con esto sucederán las siguientes situaciones:
A.-Todo costará más caro.
B.- El incremento al salario mínimo desaparecerá con esta ola que nos llevará a la cuesta de enero y de todos los meses del calendario 2020.
C.- Quien resultará el gran ganador será el Estado pues todos deberán pagar el costo de sus servicios y consumibles, además de sus impuestos.























