Finalmente, después de bastantes días de ásperas y desgastantes negociaciones con dos de las economías más fuertes del mundo de resistir presiones políticas, chantajes económicos y propaganda político económicas y sin medida alguna gritos y vociferaciones mercantiles de Donald Trump, el grupo de negociadores de nuestro país – a pesar de que ya existía un documento del nuevo Tratado Comercial entre Estados Unidos, Canadá y nuestro país – firmado por todas las instancias políticas y administrativas de nuestro país, se firmó la versión final del famoso T-EMC que regulará pro otros 30 años las relaciones comerciales entre las economías de los países Canadá, Estados Unidos y México, nuestro país.

Los últimos caprichos norteamericanos se referían al establecimiento de inspecciones laborales, pero, finalmente se quedó en la realización de paneles en los que habrá votaciones rápidas.

Extendiéndose estos paneles a otros derechos laborales, de existir un problema recurrente.

Se negoció un periodo de transición de 7 años para que el acero en los automóviles se funda en Estados Unidos.

Se pospone por 10 años la discusión en torno a la propuesta de 70% de que el aluminio sea fundido en la región.

Se elimina la cláusula que protegía las patentes médicas por 10 años.

Se descartan aranceles estacionales en productos agrícolas de los estados Unidos.

Tras la ratificación en el Senado de nuestro país, el titular del Ejecutivo Federal afirmó: Es una muy buena noticia; ya nosotros, cumplimos; ya lo firmó el Ejecutivo, lo ratifica el Senado; ahora corresponde hacer lo mismo al Congreso norteamericano y de Canadá. (En su cuenta de twitter reiteró que este pacto comercial traerá beneficios al país, por lo que confío en que los congresos de Estados Unidos y de Canadá lo ratifiquen a la brevedad.

Si bien en Canadá no existe fecha para su firma- ratificación, en el Senado de Estados Unidos se estableció revisar el documento hasta que concluya el impeachment – juicio político contra su presidente de la República -)

Ahora bien, Canadá y los Estados Unidos son 2 de las 8 economías más fuertes del mundo y sus economías son preponderantes; nuestro país es maquilador y exportador de materias primas así como gran importador de productos terminados, sí existen puntos de congratulación, porque son cuestiones demandantes de productos primarios – recursos naturales -, mas si realmente hubiera algo extraordinario para felicitar sería que en las plantas ensambladoras automotrices establecidas en nuestro territorio el salario fuera como en los Estados Unidos y Canadá por horas y superior a $ 12.10 dólares por hora…pero, bueno, debemos felicitarnos pues nuestro país es económica y hasta políticamente dependientes de los vecinos del norte.