El pasado miércoles 11 del presente, Arturo Zaldívar Lelo de Ralea, ministros presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, rindió su primer informe de gobierno-administración.
En solemne sesión y ante la presencia del titular del Ejecutivo Federal, Andrés Manuel López Obrador y los presidentes de la H. Cámara de Diputados – Laura Rojas, y de Senadores, Mónica Fernández – resaltó que durante el año de su administración-gestión los ejes primordiales fue el combate a la corrupción y al nepotismo en el poder judicial, por lo que se trabaja en una limpieza general.
Señaló: La corrupción y el nepotismo se alimentan de la impunidad que mucho tiempo los ha acompañado. Que quede claro que esto se acabó. Que no toleraremos a los servidores públicos que anteponen sus intereses personales a los de la justicia. Estamos limpiando la casa y no cejaremos en este compromiso.
Un hecho inédito es que el H. Congreso de la Unión en esta ocasión estuvo representado por dos mujeres y por dos partidos políticos diferentes, que con la presencia del titular del Ejecutivo federal, fundador, líder y se puede decir sin ser audaz, dueño de MoReNa, configuraron un formato sumamente inédito, diverso, plural y muy republicano.
En la contabilidad de acciones precisó: 569 adscripciones y readscripciones de 16 juzgadores de las que 98 se realizaron por casos de nepotismo.
Destitución=inhabilitación de 16 juzgadores por irregularidades patrimoniales, nepotismo o corrupción.
4 denuncias ante la GFR contra magistrados de Circuito; uno ya fue vinculado a proceso.
Aumentó a 158% en el desahogo de solicitudes ministeriales relacionadas con hechos delictivos atribuidos a servidores públicos.
199 evaluaciones de riesgo a funcionarios para brindarles medidas de seguridad.
Reforzamiento del proceso de selección de jueces de distrito mediante el CENEVAL.
Puntualizó que desde su nombramiento en la SCJN se trabaja en una autorreforma para renovar la identidad y ética del máximo órganos de justicia del país.
Al ministro presidente no se le debe olvidar que la SCJN está en la sombra sobre sus casos, muy documentados, de corrupción y nepotismo y, en algún momento de este año que, inevitablemente se iniciará mostrará su dependencia o su soberanía, independencia y libertad: Baja California. Será la carta de presentación o de la nueva Corte de Justicia o de la Corte de Justicia, a secas, sin cambio alguno.























