Despejando dudas, aclarando paradas, posiciones y ubicaciones políticas e ideológicas sobre el perfil y estilo muy personal de gobernar de nuestro presidente de la República, señor Don Andrés Manuel López Obrador.

En el número 2248 de la revista PROCESO, en su edición correspondiente al domingo 1° del presente diciembre, el constitucionalista Elisur Arteaga Nava, en entrevista concedida a Jorge Carrasco Araizaga, y en relación a los fines, al fondo del estilo personal de ejercer el supremo poder político en el país, entre otras cosas, afirma: prevaleció lo pragmático sobre el respeto a la Constitución. La ha violado y cuando no ha podido violarla, la reforma. En su actuación, desde presidente electo, ha quedado claro que, si la ley le ayuda, la respeta; si no, la cambia. Si le obstaculiza, la ignora. Si considera que lo que hay no le basta, entonces cambia la Constitución.

De consolidar esa forma de ejercer el poder, López Obrador encamina al Estado mexicano a ser absolutista, totalitario y demagógico, continúa señalando.

Así, no extraña ni el fondo, ni las palabras, ni la letra ni el espíritu de las afirmaciones del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano – viejo conocido y en un puesto, aparente y engañosamente cercano a él -, colaborador suyo en esta administración federal – expresadas en España al asistir a un acto conmemorativo de un aniversario más del envío de los llamados Niños Españoles a nuestro país, en el escenario de la Guerra Civil Española, y recibidos por el Gral. Lázaro Cárdenas del Río, presidente de la República -:

NO CONOZCO CUÁLES SON LAS PROPUESTAS DE MORENA PARA ELEVFAR EL CRECIMIENTO ECONÓMICO O PARA HACERLO SOSTENIDO Y A LARGO PLAZO. NI CONOZCO SUS PROPUESTAS RESPECTO A LA POLÍTICA EXTERIOR, NI PARA REDUCIR LA DESIGUALDAD. NO SÉ DÓNDE ESTÉ MORENA DESDE EL PUNTO DE VISTA IDEOLÓGICO. NO LO VEO A ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR COMO ESTANDARTE DE LA IZQUIERDA EN MÉXICO.

Así las cosas, en su búsqueda del poder, el señor Andrés Manuel López Obrador usó todas las máscaras y posiciones ideológicas y compromisos políticos con Pedro, Juan y varios con tal de sumar, sumar y sumar y prometer, prometer y prometer.

En este momento, en la cúspide del Supremo Poder y habiendo iniciado su segundo año de ejercer el total y supremo poder presidencial, no existe una persona, – vamos, ni su señora esposa, Beatriz Gutiérrez Müeller – que sepa, conozca e identifique las posiciones ideológicas del señor Andrés Manuel López Obrador y del señor presidente de la República. Porque son dos personas – la física y la moral, en un mismo ciudadano.