Hoy, 12 de diciembre, el país y su sociedad, están de fiesta y para ser precisos, estamos de fiesta.

Para ser congruentes con el mito, la tradición, la leyenda, la historia y la liturgia, nuestra sociedad festeja hoy, a la Patrona de América, la Virgen de Guadalupe, la Morenita del Tepeyac.

Es innecesario que recurramos a la historia.

El mito, la tradición, la costumbre y la leyenda suplen a la historia.

Aunque la ciencia, la historia, la psicología, la sociología, la política, incluso el encaje legal, etc., etc., establezcan otra cosa, el mito, la tradición, la costumbre y la leyenda hacen todo a un lado, todo y la imagen guadalupana está en todos acontecimientos trascendentales de los hogares y de las familias, o por lo menos en más del 90% de ellos.

No es extraño que protagonistas de la ciencia y de la historia en intentos torpes y perversos han intentado destruir toda la imagen de la virgen de Guadalupe, acudiendo a la historia, a la ciencia, a la fotografía o a la última generación de la tecnología del análisis fotográfico, químico, etc., – o como se llame y/o vaya a llamarse – y sea o no sea cierto, veraz y científico, todo lo referente a la imagen de la virgen de Guadalupe, incluso los enormes negocios que se realizan con ella, como se ha demostrado –, el colectivo del alma popular hacia la Virgen de Guadalupe, es indestructible e imborrable. (Debe llamar la atención que en su reciente visita del Procurador de Justicia de los Estados Unidos, acudió a la Basílica de Guadalupe y asistió a servicios religiosos).

Precisamente, por esa razón, algunos tipos de políticos acuden a la imagen de la virgen de Guadalupe para obtener votos de simpatizantes y militantes partidistas, o n.

Y, curiosamente, por esa misma razón, en nuestra legislación electoral está prohibido y penado el uso político partidista de los símbolos e imágenes religiosas.

Mas regresando, hoy, la sociedad nacional, justificadamente o no, está de fiesta y tiene todo el derecho de manifestar su celo y su favoritismo religioso hacia la Virgen de Guadalupe, recreando todo su mito, su tradición, su costumbre y su leyenda.

Y, otra curiosidad más, este día, fortalece aun más nuestra identidad nacional, como pueblo, sociedad, nación y patria.

Felicidades, México Guadalupano.