Si bien en esta etapa de la vida en el mundo, en todo el mundo, están presentes el negativo humor, el descontento, el coraje, el rencor y la insatisfacción social por los nulos resultados positivos – de los gobiernos, sean de Izquierda, de Derecha, de Centro, de Centro-Derecha, movimientos, emergentes, etc., sin importar partidos ni cromatismos – que cambien las condiciones de sobrevivencia y calidad de bien e incidan en el llamado Bien Común de la población en general y, en particular de los precaristas –nueva clase social -, de la clase media, de los pobres y de los miserables, de los indígenas, etc., es en Hong Kong donde se está viviendo un fenómeno muy especial.
Durante casi un semestre los jóvenes inconformes han desbaratado fachadas de negocios simpatizantes al gobierno chino de Pekín, quemaron casetas de cobro de peaje, bloqueado túneles y vialidades y se enfrascaron en choques con la policía y usaron bombas molotov para contrarrestar los gases lacrimógenos y los cañones de agua.
Después de la transferencia de poder – de Gran Bretaña a China -, bajo ciertas y acordadas condiciones de equilibrio político – una ciudad, dos sistemas políticos – y de un periodo de tiempo de relativo equilibrio, decisiones tomadas por Carrie Lam provocaron la presencias naciente de disturbios sociales que evolucionaron – pasando de suaves a temerarios y violentos – hasta desembocar en elecciones, que tradicionalmente había sido utilizadas para tratar asuntos domésticos, de barrio, de ciudad, sirvieron para mostrar el poder del grupo PRODEMOCRACIA.
El último domingo de noviembre Hong Kong fue a elecciones por los escaños distritales –controlados por los partidos que respaldan al gobierno chino – y sus resultados mostraban que los candidatos de PRODEMOCRACIA – la inmensa mayoría jóvenes – ganaron más de una tercera parte de escaños votados en los comicios y estos resultados son considerados como una prueba de respaldo a las protestas antigubernamentales de este semestre.
Los candidatos en contra del sistema político chino ganaron 17 de 18 distritos electorales de la metrópoli. De un total de 452 concejales sus candidatos triunfaron en 388, frente a los 59 del bloque oficialista y 5 de candidatos independientes. Victoria abrumadora que puso de relieve el apoyo de la sociedad hongkonesa a las protestas de todo un semestre.
El mayor partido político pro Pekin sufrió el mayor revés: de 182 candidatos, fueron derrotados más de 100.
De los más de 4.1 millones de electores, acudió a las urnas el 72%; cantidad muy por encima del usual 47% que tradicionalmente votaba, porcentaje que indica que UNA GRAN CORRIENTE EN HONG KONG CREE EN LA DEMOCRACIA.
Entre los ganadores que atrajeron masiva participación están varios líderes universitarios, entre ellos Jimmy Sham, golpeado con martillo el mes de octubre de este año y otro legislador prodemócrata, a quien un agresor le arrancó a mordidas parte de una oreja.























