Por todos los medios y en todas áreas-sectores de la actividad humana se ha pretendido una condición de igualdad, algo verdaderamente muy difícil de construir.
Son conocidos casos de funcionarios de diferentes niveles y/u organizaciones=instituciones – federales, internacionales, estatales y hasta municipales – que renuncian a su responsabilidad por ser centro de acciones=expresiones racistas, homofóbicas, sexofóbicas, etc., que indican abuso o exceso de la condición.
Es más, la Asociación de Federación Internacional de Futbol – FIFA, por sus siglas en inglés – estableció y fija multas y castigo a jugadores, equipos y empresarios que expresen, se les acrediten actos, afirmaciones o comunicados que no respeten la igualdad.
Nuestras leyes, nuestro encaje legal busca, tiende y, legal y constitucionalmente, establece la igualdad y la tolerancia, por esa razón y otras más, llama la atención la decisión-determinación-orden-declaración del señor presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, quien en su última gira por la zona indígena de Nayarit, repitió lo que ya se conocía, con una variante y es lo que extraña: LA PENSIÓN PARA ADULTOS MAYORES SE ENTYREGARÁ A LSOQ UE TENGAN MÁS DE 68 AÑOS, SI SON MESTIZOS, PERO A LOS 65 AÑOS, SIN SON INDÍGENAS.
Esto es extraño: es la primera ocasión que una política pública del Estado mexicano se establece con normas específicas de acuerdo a la raza de la persona que la recibe.
Lo anterior es una forma de discriminación y resultaría tanto muy difícil de explicar como de comprobar la pureza de raza de los beneficiarios de esa pensión.
Por otro lado, esta serie de palabras son una más de las que el presidente de la República utiliza para dividir, para polarizar y para separar a la sociedad.
El apoyo a las individualidades y comunidades indígenas debe transitar por otros caminos, pero menos el del racismo, aunque sea indicado desde la cúspide del poder.
Nadie puede estar en contra del establecimiento de políticas públicas específicas dirigidas al desarrollo de los individuos como de las comunidades indígenas; incluso existe todo un apartado especial que se generó con motivo del surgimiento del llamado Ejército Zapatista de Liberación Nacional y los Acuerdos de San Andrés Larráinzar y durante una buena temporada se ofreció toda el agua por el surco de los individuos y comunidades indígenas.
Es evidente que estas expresiones fueron expresadas en mal momento y en mal lugar y es deseable que no sean eje de la política pública del Estado para los programas sociales, porque, finalmente, en dónde está una raza e individuos puros en este mundo tan globalizado y tan abierto.























