
¡Cosas Veredes, amigo Sancho, que no creeres¡, es una frase que expresara El Quijote de la Mancha a su fiel e ignorante escudero y que viene a mi memoria precisamente por la turbulenta e imparable acción del crimen organizado, mismo que impacta de Norte a Sur y de Oriente a Occidente, pues no hay Estado alguno que se salve de las intervenciones asesinas y brutales, que la prohibición de las drogas y la estupidez de aquel Presidente, oriundo de la capital michoacana que, investido con casaca verde olivo, (que por cierto ésta le quedaba muy grande, de tal manera que su disfraz de soldado raso causó hilaridad y diversión de quienes tuvieron la oportunidad de observarlo en territorio michoacano.
Su desafortunada intervención en el Estado, espantó el avispero que ahora pulula, no solamente en Michoacán, sino por toda la República, mismo que nos mantiene en una zozobra permanente.
Si la prohibición de las drogas es la causante principal de esta guerra que ha causado ya miles de muertos, no por el consumo de las mismas sino por la guerra que esta genera por la prohibición, búsquese la alternativa que permita disminuir el consumo a través de una atención médica y psicológica por parte del Estado Mexicano e incluso, la denegación de las mismas.
Desde luego, que no es ni fácil ni sencilla, pero se debe buscar un método que proporcione gratuitamente atención médica a quienes soliciten el tratamiento, tal como se hacía en los años de 1960 en la capital de la república. En esos años, la Secretaría de Salubridad Pública, proporcionaba a los adictos de la cocaína las dosis adecuadas y el tratamiento médico en forma gratuita.
En los tiempos de la Revolución Mexicana era prácticamente normal el uso y consumo tanto de cocaína como de mariguana, que prácticamente no costaba gran cosa. cabe recordar también que la Coca se empezó a envasar en los Espantados Unidos en el año de 1886, por un farmacéutico de nombre John Pemberton quien preparaba un jarabe muy dulce que supuestamente hacía disminuir los dolores estomacales y además, por el exceso de azúcar que contenía, aportaba más energía a los consumidores de ese jarabe.
Seguramente que poca gente sabe lo que la actual Coca Cola contiene y lo cierto es que se consumen mucho, sin saber si continúa teniendo o no algo de cocaína.
Ahora que todo se hace consultando a las mayorías, valdría la pena el poner a la consideración de las Sociedad Mexicana en lo general si se continúa con la prohibición de la producción y el consumo de la Cocaína y de otras drogas como la Mariguana la prohibición o la despenalización de las mismas.
Desde mi punto de vista, sale mucho más barato hacer campañas publicitarias sobre los daños que causa el consumo en exceso de las drogas, incluidas los alcoholes y la marihuana y otras mas embotelladas.
Ya como un dato adicional, cabe señalar que en 1891 se fundó la compañía de la Coca Cola.























