De todos los conflictos sociales que caracteriza y tiene la sociedad nacional y, particularmente, el estado de Michoacán y específicamente, la ciudad de Morelia, el de seguridad pública, social o como quiera que se identifique-nombre-categorice-individualice, el de seguridad es mayor, mucho mayor que cualquier otro, muy por arriba del desempleo, ingreso, estancamiento/decaimiento de la economía, transporte, movilidad, salud y abasto de medicamentos, casa habitación, equipamiento urbano, en fin, el de seguridad es el mayor.
Si lo duda, escuche, lea, vea los medios de comunicación a su alcance y si gusta compara con los indicadores de hace una semana o un mes anterior en el mismo día – digamos el 10 de septiembre de 2019 con el 10 de septiembre de 2018 o con este 10 de septiembre con el 10 de agosto de 2019 -, cuantifique y vera la diferencia ascendente de los datos de percepción de inseguridad-seguridad en los cuales vivimos y sufrimos.
Son facciosas y maniqueas las actitudes y palabras del titular del ejecutivo estatal al señalar que alcaldes – unos 30 – son omisos en el aspecto de conformar un plan de seguridad y firmar del acuerdo de seguridad.
(En Michoacán – de 113 municipios – poco menos de 30 alcaldes se han negado a sumarse al plan conjunto de seguridad. La mayoría de ellos son alcaldes llevados a la presidencia municipal por MoReNa, quienes han permanecido firmes en su negativa).
Particularmente, al referirse al alcalde de Morelia, afirmó: díganle al presidente municipal de Morelia que en lugar de andar en la ciudad de México cada rato, que presente plan de trabajo para su po9licía; se lo pedí hace un año: > oye, ¿cuál es tu plan de trabajo?, Construye el plan; si necesitas ayuda, te ayudamos, pero que presente su plan.
Y enjuició: es claro que el alcalde moreliano no quiera asumir la responsabilidad que le to9ca de hacer frente a la inseguridad. Es un profesionista, no es que no lo entienda – al tema -; lo que pasa es que no quiere asumir su responsabilidad.
Y terminó: es claro de que a un año de que iniciaron su gestión no tienen el ánimo de coordinarse estatalmente para hacer frente a la delincuencia y lamentó que haya sido el propio gobernador del estado, quien literalmente, les tuvo que andar rogando para que establecieran un plan de trabajo común, estatal, en materia de seguridad, pues deberían integrarse al Plan de Seguridad de la Policía Municipal.
Siendo realistas, en Michoacán, en el sector de seguridad, el plan, la estrategia y si existe, las tácticas de seguridad no están ofreciendo resultados necesarios, con todo el C5-i y las miles de cámaras de seguridad existentes y ¿monitoreadas? Y los arcos detectores en las vialidades y los miles de elementos de la llamada Guardia Nacional, la policía federal, la michoacana, las municipales, las auxiliares… ¡nada, la más pura de las nadas!
¡Algo está podrido en Dinamarca! ¿Serán los policías?























