Es realmente lamentable que por alguna razón desconocida – y sería lamentable que fuera por razones electorales y hasta político partidistas – en la cual no se están valorando los derechos humanos y sociales de la inmensa mayoría de la sociedad y si se es hipersensible ante los derechos de una nanominoría social, a la cual le importa muy poco los efectos de sus actos.

Se desconoce – y es la verdad – si vivimos otra etapa de nuestra vida social, política y hasta partidista; sí vivimos una alternancia política – y aun no se sabe si habrá transición política – como las que están sucediendo en este siglo XXI y en nuestro país, pero asegurar que en México vivimos una nueva etapa es tan falso como los billetes de 2 pesos. Sería, para estar con la moda verbal una fakenew, una posverdad y/o una verdad alternativa o configurada.

Jamás, en ninguna época ni en ningún país o nación o colonia, la paz, la tranquilidad, la estabilidad sociales se han instaurados, por decreto, ni con buenas voluntades y buenas palabras, por muy franciscanas que sean, ni con invitaciones aportarse bien o se les acusará con sus mamás o con sus papás. Eso no existe en la convivencia social.

Las viejas consejas sociales, los axiomas políticos, sostienen todo lo contrario: ¿Quieres paz? ¡Prepárate para la guerra!

La pasiva estrategia del gobierno de la ciudad de México y de avestruz del poder Ejecutivo federal que prefirió exponer a muchas cosas mayores a burócratas de la ciudad capital que a los elementos cuya ocupación-profesión y preparación son específicas para este tipo de eventos y hacer uso de la legítima fuerza del Estado.

La palabra sería no únicamente lamentable; es tétrico, terrorífico, espeluznante, es grave, muy grave que el Estado esté miope y aun más, que lo esté y no quiera ver, ni escuchar, ni oír: que tenga una falsa, mala percepción, una equivocada definición de la represión y la confunda con el uso legítimo del monopolio de la fuerza legítima del Estado.

Mas el uso legítimo del monopolio de la fuerza tiene varias etapas, niveles-graduaciones: contención, disuasión, retención, enfrentamiento, abatimiento y solución y está en el Estado, en función de las circunstancias el legítimo uso, grado=nivel.

Lo visto el pasado miércoles sienta un precedente en materia de operativos: a partir de ese día – 2 de octubre de 2019 – el pueblo puede cuidarse solo y se establece la defensa social – un tipo de autodefensa urbana al estilo Gandhi: la No Violencia… ¿entonces el llamado pacto Social
que origina y es la razón del nacimiento del estado y su relación-compromiso con la sociedad?

Lo peor de todo es el incivismo del Estado. Un estado de derecho que ya no tiene el valor de perseguir a quienes violan sus leyes, porque teme complicaciones, abre el camino a la tiranía; y esto es tan cierto como que la paz a todo precio conduce a la guerra. Eludir responsabilidades mayores en aras de una estabilidad ficticia y de discursos menores continuará afectando mucho más la imagen y percepción de una autoridad con alergia a sí misma.