En los escenarios político-sociales nacionales – creciente inseguridad nacional, cambio político y social, corrupción, impunidad, estanflación, augurios de crisis económica, desempleo, disminución de pronósticos de crecimiento económico nacional, etc., etc. -, sin tener otra causa más que la cuestión política partidista y de disputa del poder mismo, se presentó la solicitud partidista del partido de Acción Nacional de desaparecer poderes en el estado de Veracruz, acción que fue inmediatamente bateada por MoReNa, que demandó lo mismo – desaparición de poderes, pero en los estados de Guanajuato y Tamaulipas.
En ambos casos, la argumentación fue los altísimos niveles de inseguridad social que se tienen en esos estados estatal y se armó la burbuja y la tormenta en vasos de agua, mas ante la irreflexión e inmediatez de los pugilistas político partidista se les recuerda que “la desaparición de poderes estatales se refiere a la extinción o pérdida de la posibilidad de continuar ejerciendo el poder político por parte del titular del Ejecutivo y las funciones públicas estatales por parte del cuerpo colegiado que ejerza el poder Legislativo o judicial en una entidad federativa”.
La desaparición de poderes de un estado se puede suscitar en los casos en que los titulares de los poderes constitucionales: i) quebranten los principios del régimen federal; ii) abandonen el ejercicio de sus funciones, a no ser que medie causa de fuerza mayor; iii). Estuvieran imposibilitados físicamente para las funciones inherentes a los cargos, que afecten la vida del Estado; iv) prorrogaren su permanencia en sus cargos después de fenecido el periodo para el que fueron electos o nombrados y v) promovieren o adoptaren forma de gobierno o base de organización política distintas de las fijadas en los artículos 40 y 115 constitución política.
Que no son los casos de los estados exhibidos por los dos partidos políticos y tan no lo son que la secretaría de gobernación, en voz de su titular, Olga Sánchez Cordero afirmó: no van a desaparecer los poderes en Veracruz, Tamaulipas, y Guanajuato, como lo solicitaron en el Senado MoReNa y Acción Nacional. Respeto mucho al Senado, pero desaparición de poderes es como desaparecer los tres poderes y que la Federación tome el control del estado…hace mucho tiempo que no se da una situación como de esta naturaleza; pero son posiciones políticas. No puedo aceptar que nadie sea víctima por cuestiones políticas de un procedimiento establecido por la ley, pero promovido o impulsado por venganza o para descalificar a adversarios. No se puede limitar a nadie, mucho menos a un legislador que tiene derecho a expresarse, pero sí, que no se exceda utilizando instrumentos, porque no se llega a nada.
No considerando las cuestiones político partidista que los mueven, si se generó por los elevados, ascendentes y constantes indicadores de violencia-delictiva-inseguridad que se tienen cotidianamente en esos estados, no deben olvidar y hasta incorporar a otros estados, entre ellos Morelos, Jalisco, Guerrero, Chiapas, Oaxaca, Michoacán, estado de México y, sin faltar la cereza del pastel, ciudad de México – que no deben tocarla pues, su titular, Claudia Sheinbaum, es la administradora consentida del presidente, pero también tiene altísimos índices de violencia e inseguridad cotidianas.
Deben desligar ineficiencia, incompetencia para gobernar y deshonestidad=opacidad en la administración pública de las cuestiones políticas























