Con la algarabía de unos – los MoReNistas y sus socios – PT y del PES, con los cuales tiene la mayoría natural, pero no la calificada de la H. Cámara de senadores – y las protestas de otros – panistas y algunos priístas y emecistas – los llamados Fantas -, la H. Cámara de senadores concretó los avales para la nueva Reforma Educativa que sustituye a la reforma educativa de 2013, de Enrique peña Nieto y en la cual se invirtieron muchos miles de millones de pesos, que, finalmente y por los resultados políticos, técnicos y administrativos, fue un mal gasto y una mala inversión, comprobándose, finalmente, que el destino de la reforma superada estuvo en las urnas el domingo primero de julio de 2018..

Este aval de los senadores creó tres nuevas leyes reglamentarias de educación que elimina la evaluación de los docentes, otorga preferencia – llamados pase Automático – a los egresados del sistema de escuelas normales públicas de educación básica y superior – escuelas normales rurales, urbanas federalizadas, centros regionales, escuelas normales superiores, federales, y universidad pedagógica nacional y centros de actualización del magisterio – para la asignación de plazas docentes; dado que desapareció la entidad responsable de la construcción de escuelas – inicialmente el CAPFCE, y anteriormente el Instituto Nacional para la infraestructura Física Educativa- , la asignación de los recursos financieros para este fin, serán entregados directamente a las sociedades de padres de familia y directores de las escuelas y se ratifica la desaparición del Instituto Nacional para la Evaluación Educativa.

La nueva ley General de Educación buscará la equidad, la excelencia y la mejora continua en los servicios educativos nacionales, creándose la Comisión Nacional para la mejora Continua de la educación.

Los senadores del partido acción nacional, independientemente de que se manifestaron con carteles de protesta en el señor del salón de plenos, informaron que presentan en la Suprema Corte de Justicia de la nación una controversia constitucional y en mantas dijeron: AMLO y MoRena traicionan a tus hijos por votos.

Debe llamar la atención que nadie del PRI defendió la reforma recientemente abrogada, que era una de las magnas obras – reforma de Gran Calado, se decía – del expresidente Enrique Peña Nieto y se evidenció la omisión y hasta complicidad para que fuera posible la votación favorable para esta reforma educativa.

Y, finalmente, la organización que finalmente resultó triunfadora y sin quemarse las pestañas fue el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, que tiene la Toma de Nota y representatividad en todo el país, no únicamente en cuatro, cinco estados.

Bastante se ha dicho que se entregaron los servicios educativos a la CNTE y, posiblemente sea cierto en los estados de Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán y un poco del Valle de México -, lo que sí es cierto es que quien sacó la mayor ganancia fue el SNTE y, finalmente, cuando Luis Felipe Calderón Hinojosa entregó los servicios educativos al SNTE, nadie dijo nada y los servicios educativos sobrevivieron, aunque fue necesaria planear una reforma educativa para que el estado recuperara la rectoría en los servicios educativos y en la Educación Pública Nacional.