Es loable y muy plausible la voluntad e intención del titular del Ejecutivo federal, señor Andrés Manuel López Obrador de pacificar al país y como él lo dijo… ¡A cualquier precio!

Es posible que esa intención y voluntad lo haya hecho ordenar la elaboración y presentación en la H. Cámara baja del Congreso de la Unión, la iniciativa de Ley de Amnistía; aunque, también existe otra posibilidad: que sea compromiso de campaña política y se sienta obligado a presentar esta propuesta de ley, cuando en realidad, explícitamente, nadie ni nada lo obliga.

Ese documento está siguiendo su trámite; muy seguramente será turnado a comisiones y discutido entre sus integrantes y siguiendo el proceso interno, aceptado tal como se presenta y/o sufrirá modificaciones, ajustes y se someterá a votación, para, posteriormente, presentada en el pleno de la H. Cámara de Diputados, en donde será votado favorablemente por la mayoría natural y calificada por los diputados de su partido, MoReNa, razón por la cual, esa iniciativa será ley, en no más de una quincena, siempre y cuando la H. Cámara de Senadores – en donde el partido lila, el del presidente -, no la rechace.

¿Realmente esta ley y sus efectos – la libertad de presumiblemente, delincuentes – es lo que los escenarios del país necesitan para regresar a la tranquilidad, estabilidad y paz extraviada, perdida?

Curiosamente, la nueva la nueva legislación del llamado Nuevo Sistema de justicia Penal Acusatorio o favorece mucho más a los delincuentes – importan más sus derechos, que los derechos de las víctimas – que a las víctimas o el sistema judicial de nuestro país tiene un problema técnico-administrativo existencial que provoca que detenidos=presumiblemente delincuentes, sean liberados casi inmediatamente. Ejemplo: Poco antes del proceso electoral de 2018, en la ciudad de México liberaron a cerca de 212 delincuentes por las nuevas características del sistema penal acusatorio; el jefe de gobierno, premiado con una Senaduría, se quejó y lamentó de las bondades de ese sistema ¿y?

Es cotidiano enterarse que en los nuevos delitos de los llamados de alto impacto o de la categoría que sean, cuando se detiene a algún los actores de ellos, resulta que fueron detenidos hacia un mes, un semestre y liberados. Hasta genera risa que sea derecho de los detenidos el no identificarse, no presentar ningún documento oficial que lo personifique e identifique. El resultado inmediato es que la calle está llena de delincuentes y/o ellos son dueños tanto de la ciudad=calle como del día y de la noche. Y ellos, los delincuentes, no tiene respeto por la ley.

Este Nuevo Sistema Penal Acusatorio debe entrar una revisión y evaluación para una reforma estructural, antes de que sea tarde y ajustar y evaluar los eslabones técnico administrativos de la procuración y administración de la justicia y cambiar lo que no sirve o es ineficiente.

Debe tenerse presente que un buen sistema de impartición de justicia es signo, muestra, de un buen gobierno.