En dÃas pasados hemos visto en las páginas de los periódicos, tanto nacionales como extranjeros, múltiples fotografÃas que nos dejan conocer los trabajos y las obras realizadas en Guanajuato con motivo de la visita que a nuestro paÃs realizara Joseph Aloisius Ratzinger, más conocido como Benedicto XVI, papa de Roma.
Con celeridad y utilizando múltiples equipos motorizado y nuevo, cientos de obreros y personal calificado trabajaron arduamente para en tan poco tiempo emparejar terrenos, plantar varias hectáreas de pasto para jardines, colocar cientos de metros de malla ciclónica, alambradas, módulos o puestos de auxilio y de servicios auxiliares diversos, a efecto de atender a tan importante personaje y a miles de peregrinos deseosos de ver, aun cuando fuese a larga distancia, a quien es el papa no. 265 después del primer Vicario de Cristo que ,según dicen, lo fue Pedro, en nombramiento directo de Jesús “El Nazarenoâ€.
Poco antes de la llegada del último Vicario, en nuestro paÃs tuvimos un sismo de gran magnitud que provocó daños de consideración en diferentes poblaciones, pero principalmente en los estados de Oaxaca y Guerrero, en las que se presentaron (afortunadamente) pocas pérdidas humanas. Como es usual en los paÃses subdesarrollados, los más perjudicados por este tipo de cataclismos, son los sectores de siempre, los más humildes, quienes todavÃa al dÃa de hoy, permanecen sufriendo los pérdidas de sus pobres casas, de sus humildes chozas y por lo mismo, durmiendo casi a la intemperie debido al derrumbe de las mismas y con otros problemas derivados de i mismo, pues con el temblor sus pocos enseres domésticos quedaron inservibles.
De acuerdo con las noticias públicas las pérdidas ocasionadas ascienden a decenas de millones de pesos y las mismas notas periodÃsticas nos informan de la poca atención y ayuda que de las autoridades federales ha tenido. ¡Desde luego que esto último no es ninguna nueva noticia para los que han sufrido las inundaciones en Tabasco o en otros cataclismos ocurridos!
Pero volvamos a Guanajuato, León y Silao, donde se preparó todo un operativo logÃstico para recibir a quien durante la segunda guerra mundial, fue soldado del ejército alemán, mismo que a la publicación de este artÃculo, ya estará en Cuba, “La bellaâ€. Se desprende de las propias informaciones del gobierno de Guanajuato, que hubo más de 7000 elementos, denominados “de fuerza mayor†provenientes de sus diferentes dependencias, más los efectivos del Estado mayor Presidencial y de la SecretarÃa de Seguridad Pública, mismos que estuvieron atentos y vigilantes por todas partes, principalmente el sitio donde se celebrarÃa el acto litúrgico católico.
Hospitales móviles, módulos de atención médica de primeros auxilios, se colocaron rápida y eficientemente, de tal manera que con estas instalaciones se garantizó tanto la seguridad y bienestar de Benedicto XVI y del medio millón de asistentes al parque Bicentenario. Desde luego que hubo cierre de algunas carreteras, construcción de andadores peatonales de varios kilómetros para los peregrinos, y se tuvo la logÃstica adecuada para la movilización del papa móvil y de su Santidad Benedicto XVI.
Para mayor seguridad del invitado, se prohibió a todos los visitantes, por las vÃas de la comunicación social, que no portaran sombrillas para el sol, pero se les recomendó que usaran bloqueador solar.
En la realización de todos los preparativos y obras realizadas, señaló la propia administración estatal, se gastaron más de 35 millones de pesos, sólo en materia de seguridad pública; otros varios millones para arreglo de fachadas, iluminación especial y ornamentación en calles, más otras cantidades no especificadas para la instalación de baños, pantallas gigantes y para pagar (menos mal) el tiempo extra de los cientos de empleados de limpia, se gastaron otro bonche de pesos.
No sabemos a cuanto ascendió el gasto total realizado ni por la movilización del Estado mayor presidencial ni por el costo de policÃas estatales, ni por el transporte hasta Guanajuato de patrullas, tanques blindados, ni tampoco el costo que se tuvo por el bloqueo del aeropuerto internacional de León, para permitir el seguro aterrizaje y despegue del avión de Italia Air Lines en que se desplazó el Sumo PontÃfice. Ignoramos el costo de la obra pública en el parque Bicentenario de la Independencia (ahora Tecno parque), en el arreglo de las carreteras de acceso a esta instalación y sólo se conoce que la techumbre y las plataformas en donde se celebró el acto litúrgico fue de 75 millones de pesos, ¿Enoharabauena!, pero…, ¿y los damnificados por el sismo en los pobrÃsimos pueblos de guerrero y Oaxaca? ¿qué es de ellos? ¿cuándo de Jesús Felipe volteará a ver a los pobres siervos de Jesús, El Nazareno? Por el poco tiempo que le falta, seguro que no los verá, pues estará mas preocupado por buscar donde refugiarse después de que termine su presidencia.

























