Los terribles sucesos de la noche del 24 de septiembre de 2014 y día siguiente en Iguala, Gro., que ensombrecieron la vida de más de 50 familia de los estudiantes de la escuela normal rural Profr. Raúl Isidro Burgos, establecida en Ayotzinapa, Gro., que se conoce como la desaparición de 43 alumnos de ese centro de educativo de nivel superior, a pesar de que fue una de las pocas averiguaciones completas del gobierno federal y cuyo veredicto y conclusión final – asesinato, incineración y vaciado de las cenizas en el río Cocula – no es aceptada por los padres de los alumnos – que han creado una organización Padres de los 43 alumnos desaparecidos – y que ha sido bandera de lucha de los normalistas rurales de todo el país, continúa abierta y más con esta administración que, no existen maneras de comprobarlo y ante la carencia de información, es pura especulación – que presumiblemente contrajo compromiso de campana política y ofreció que la verdad, cualquiera que fuese se conocería y se llegaría hasta el final.
A cinco anos de distancia, nuevamente la Verdad Histórica está en entredicho y para cumplir las palabras presidenciales ya está en el país el Grupo Interdisciplinarios de Expertos Independientes – GIEI -en el pasado este grupo dependía de la OEA
El presidente afirmó: ES ASUNTO DE LA MÁS ALTA PRIORIDAD PARA EL GOBIERNO, UN ASUNTO DE JUSTICIA. NO VAN A FALTAR RECURSOS. ESTAMOS FACILITANDO LA PARTICPACIÓN DE ORGANISMOS INETREBACIONALES Y GRUPOS ESPECIALIZADOS DE DERECHOS HUMANOS PARA QUE PUEDA VENIR TODOS SIN NNGUNA LIMITANTE. SON JUSTAS LAS DEMANDAS DE LOS PADRES DE LOS 43 ALUMNOS NORMALISTAS DESAPARECIDOS EN IGUALA, GRO.
Así las cosas, es prudente precisar lo siguiente:
1.-Los hechos, del fuero común, inicialmente no fueron responsabilidad del gobierno federal, sino del estado de Guerrero, cuyo gobernador, Ángel Heladio Aguirre o no pudo, por compromisos o por x, y, z razones no efectuó las averiguaciones y ante el rechazo nacional, debió intervenir la Procuraduría General de la República, con las determinaciones y conclusiones que todos sabemos y que, lamentablemente, no zona aceptados por un grupo minoritario de la sociedad estatal y ciudadanos que por sistema están en contra de toda actuación del gobierno central.
2.-Siempre, todos ellos, han deseado decir que el culpable fue el Ejército Nacional, pero no han tenido las pruebas materiales para sostener su afirmación y han buscado en todos los cuarteles del estado de Guerrero, y nada.
3.-Es muy posible que este grupo de GIEI, a 5 anos de distancia de los hechos, trate de echarle, nuevamente la culpa al Ejército Nacional y llevarlo, junto con el expresidente Pena Nieto, a juicio mediático y a la condena nacional.
4.- Con las liberaciones de detenidos, muchos de ellos protagonistas de los dantescos hechos, pareciera que existe, subterráneamente, una política de Estado de destruir las averiguaciones llevadas a cabo hace cinco años.























